MUESTRA LITERARIA : CUENTO - POESÍA - CRÍTICA (Omar Lasso Echavarría

Homenaje a un escritor menor con plumas de pavo real premiado en chiquinquirá, segundo en el Pablo Neruda de temuco y próximo finalista del Jorge Luis Borges de timbío; puesto 999 de la Casa Silva por una frase de encargo sobre la guerra, entre 1000 escogidas. QUIEN ME NIEGA EN LA ESCRITURA.

LA VAMPIRESA (Cuento)

Del libro La Seducción y otros relatos (Popayán 2003) sobre el cual ha dicho Vicente Pérez Silva (Escritor y ensayista de temas históricos y literarios. Colaborador del Instituto Caro y Cuervo, Bogotá – Averiguar en Google): "... Básteme por ahora expresarle que he leído o mejor, que he vivido plenamente los relatos de su pluma. Unos relatos de acrisolada calidad que encantan y seducen. Toda una urdimbre del más fino erotismo que, según expresión de Octavio Paz es el "reflejo de la mirada humana en el espejo de la naturaleza". Le reafirmo, mi apreciado amigo: he disfrutado sus recreaciones, sus "vivencias oníricas" con un deleite inenarrable. Páginas inspiradas por una voluptuosidad que nos hace sentir, que nos hace vivir toda la fuerza que entrañan la seducción y sus más secretos atractivos..." (Nota manuscrita en: Código del amor, Pérez Silva Vicente, Gustavo Ibáñez, Bogotá, 2004)

I
Aquella tarde la puerta me supo a mujer. Los toques suaves, algo temerosos, alteraron mi corazón mientras ordenaba los libros. Muchos acudían a este sitio, donde con frecuencia nos entreteníamos en largas conversaciones, en las que no faltaban palabras bonitas para una mujer. Algunas veces brilló el genio de donjuán. Llegué a usar la poesía para adornar un piropo : Aldeanita a cuyas trenzas até mi corazón de seda, o me valí de ella para insinuar alguna secreta intención: ...me gustaría ser el poeta peregrino siempre y cuando tú fueras la noche...

Esta vez el sobresalto fue mayor, como si hubiera quedado atrapado en una nube de energía que desde afuera me alcanzaba. Aunque recibía visitas frecuentes pocas veces me colmaban. Sin embargo, una renovada esperanza me prometía algo grande. La realidad sorprende como juego de azar. Cada hombre o mujer va y viene sin saber que lo dramático acecha.

Un golpe de emoción me sorprendió al mirar a través de la lentilla: no era una mujer bella, sino la viva carne del deseo, con abundantes signos de una naturaleza ardiente, que rebosaba hasta por sus ojos. Tras de ese cuerpo, rebelde a la menuda ropa que lo aprisionaba, vislumbré una mujer golosa y de acción. A esa hora el calor y el movimiento me hicieron imaginar un cuerpo resbaloso y en celo. Llevaba el cabello corto; lucía una blusa atrevida y su faldilla atraía la mirada sobre la vellosa línea de su vientre, donde quedó flotando mi deseo. Sus nalgas podrían haber resistido una procesión de amantes. Respiré con avidez, en busca de otros olores más allá de los cosméticos de tocador. Me preguntó sobre libros de vampiros. Una vez adentro, la conversación fue más importante que los libros. Al indagar por su curiosidad respondió : «¡Creo en su existencia... los he visto!» No tenía idea de lo que me estaba hablando. Era inverosímil que algo semejante ocurriese en estos tiempos. A pesar de mi incredulidad puse mucho empeño en ayudarla. Le hablé de creencias tan arraigadas en nuestro subconsciente que suelen confundirse con lo real, sin que ningún argumento valga para sacarnos del equívoco, debido a fuertes impresiones ancladas en nuestro inconsciente. Nada de esto aceptó, ni otros argumentos que le expuse. De niña había visto algunas películas famosas: Nosferatu y el Conde Drácula. Le insinué que en el mito vampiresco se esconde un afán de inmortalidad y un desorden sexual, por exceso de naturaleza, que no tiene nada de oscuro y es, más bien, una suerte de pocas personas privilegiadas. Algo satisfecha decidió marcharse, prometiéndome regresar al siguiente dia con un obsequio que cambiaría mi vida.

II

Debido a mi educación racionalista me acostumbré a ignorar el mundo oscuro. Todo lo veía a través de coordenadas cartesianas, como si la fantasía sólo fuera parte del folclor, la literatura o el cine. Del mundo vampiresco y otros habitantes de la noche mi conocimiento no superaba el de la gente común. Desde mi infancia me infundieron miedo, como seres emparentados con el mal, formas horrorosas en las cuales encarnan espíritus fantasmales, puestos en el mundo para amedrentar a los descarriados y prevenir a los inocentes. Ello me produjo un temor reverencial a la oscuridad y a la soledad. La ciudad y la ilustración me ayudarían a superar tales lastres. ¡Eso creía!. La experiencia que voy a referir me enseñó que la ciencia apenas había iluminado parte de la realidad.

III

La ilusión de estar con ella me predisponía a seguirle la corriente, seguro de que sus fantasías ocultaban vigorosas calenturas del cuerpo. Grande era mi ansiedad por compartir ese remolino de pasiones. Con el paso de los días, y ante el incumplimiento de su promesa, me fui olvidando del asunto, hasta que un sábado, sobre el filo del mediodía, algunos clientes de mi establecimiento se movieron inquietos en sus asientos al ver entrar a la sensual mujer. Vestía las mismas prendas de la primera vez: minifalda y diminuta blusa, ambas prendas de color rojo, intenso como viva sangre. Los zapatos de tacones moderadamente altos, la pulsera, un anillo y los aretes resaltaban su elegancia. Se dirigió hasta donde yo estaba y me saludó de beso. Luego sacó del bolso el regalo prometido, turbador envoltorio que me entregó con recelo, bajo la promesa de no verlo en ese instante. Su aliento me distraía cada vez que hablaba. Cuando quedamos solos miró la escalera, y preguntó : «¿que hay arriba? Tengo curiosidad...» -agregó-, y se encaminó hacia allá. Al subir, sus muslos se descubrieron por completo. Arriba, miró con emoción hacia todos lados como si hubiera encontrado el lugar deseado. Todo le agradaba: la alfombra roja, el juego de sala color vinotinto, el espejo, donde se leía, también en tinta roja, espejo de las pasiones, y el cuadro de Hernández que celebra de forma voluptuosa el cuerpo femenino, la música y el amor. Después indagó por el recinto encerrado en madera y tríplex con adornos en relieve. «Allí, ¿qué hay?» -preguntó-. Sin esperar respuesta avanzó. Su mirada quedó vagando en el tendido de color carmesí que cubría la cama. Poco a poco fue levantando los ojos, que se posaron en un cuadro surrealista de una joven desnuda suspendida a media altura sobre el arco de un puente. Alterado por su presencia le dije: «voy a caer si no me apoyo en algo», y me fui acercando hasta quedar pegado a ella. Al ver que sus brazos me ceñían descansé. Su cuerpo me tenía desvelado desde el primer día. Soñaba con sus labios carnosos, algo recogidos, como pétalos de rosa, para ofrecer su fragancia, y con sus senos, semejantes a racimos de madura fruta bajo la doblada rama. Muchas veces en la soledad de mi cuarto inventé el goce que cuidaba como el avaro a su fortuna. Tenía práctica en esto desde los furores de la adolescencia. Ahora, su boca atizaba mi pasión, exquisita humedad que compartíamos con deleite. Sus ojos, en donde había descifrado el deseo, se adormecían. Mis labios jugaban en su cuello dejando estelas de tibio vaho. «Antes de continuar debo tomar algo» -dijo-. Fue hasta el asiento donde había dejado el bolso y sacó un frasco mediano, lleno de un líquido color vinotinto. Supuse que era vino. Lo destapó y bebió la mitad. «El resto es para ti si lo deseas» -dijo-. Lo consumí como un autómata, sin tener tiempo de reparar en su sabor, porque al instante ya no era el mismo; en mi consciencia sólo habitaba un deseo majestuoso. Recuerdo que me tumbó sobre la cama, hundiendo mi falo en su pulposo nicho, que succionaba como un tirabuzón. Muy cómoda y complacida cabalgaba, resbalando sus senos sobre mi pecho. La fuerza de su mirada hería mis ojos, y sus amenazantes muecas turbaban mi espíritu. A bocanadas me tomó del cuello, donde finalmente se adormeció. Era curioso, mi cuerpo de atleta se iba debilitando, en cambio mi falo se hacía más imponente en la andanada de vigorosos tirones. Sin duda era por el brebaje. Una dulce corriente, apenas perceptible sentía en mis venas, como si mi espíritu viajara feliz, en medio de una fiesta. Sin noción del tiempo me extinguía, viendo embellecerce más y más a ese animal, en medio de la fatal atracción que me llevaba a la muerte. Apenas atiné a vislumbrar el fin, como si marchara raudo hacia un abismo.

Cuando ya la luz me abandonaba irrumpieron en la habitación dos vigorosos jóvenes en cuya presencia me sentí como miseria lastimosa. A no dudar, eran de su misma especie. Sin dificultad la arrancaron de mi cuerpo y se la llevaron. Muy cerca de la muerte, la película de mi vida había empezado a rodar sin esperanza. En uno de sus pasajes me veía rodeado de personas vestidas de blanco, que aguardaban mi resurrección en la camilla de convaleciente.

Los médicos aún se esfuerzan para detener una mutación que avanza de modo inexorable. Al recordar el obsequio de la vampiresa fui en su búsqueda. Era el mismo frasco con el líquido que bebimos en el fatal preludio amoroso. ¡Un júbilo sobrecogedor me embarga cada vez que lo tengo en mis manos!




POESÍA
TRÍPTICO EN CONSTRUCCIÓN UNO


I
RINCÓN DE ALEJANDRÍA
(A Macondo Libros..)

Semilla de sabios
que nació en el mar
y voló sobre montañas.

Invención de un mago
donde ofició el librero de Borges
mientras la musa presidía
un oráculo de sueños.

Bárbaros enemigos
hijos de un tiempo veloz,
como huracanes aciagos,
destruyeron el sueño
de la biblioteca como un paraíso.

Digno final el de Alejandría,
llama infinita de saber y ceniza.
Peor yacer en el olvido
entre fantasmas y libros
que nadie quiere leer.

Ya no hay Borges
ni Quessep.
No están los caballeros de la luz
tampoco los de la oscuridad
voces infinitas
que rumoran en la nostalgia
Barona, Posada, Jaramillo
Torres, Luciano, Jordán
Rafaelito, Ricardo y el Conde
Donaldo, Rodrigo y la sutil Luz María
con Kenny, flor primorosa,
a quien solté por primera vez
aquella frase que fue slogan:
No te preocupes… quien me debe
me pertenece un poco
y cuanto más me debas
mi ilusión dice que más me perteneces.

Emigraron también las vampiresas
y aquellos nuevos poetas
de la Generación Post Terremoto
con sus musas.

Ahora el librero sólo cuenta su historia:
hubo una vez ...


II

RAZÓN DE SER

No sé si hay amor
en mi corazón
sí un dolor
de mujer en la raíz
donde abreva una escondida tristeza
y también esa otra alegría
de inventar y reinventar el mundo propio
como un juego travieso
en que lo imposible es lo nunca pensado.



III


MANTRA


Y a pesar de todo quiero la vida.
Vida saludable, inspirada y bella.

De dulce corazón
alma grande y un
pensamiento vigoroso.

Quiero leve la alegría
sutil la ironía
dulce la tristeza.

Que un bálsamo sereno me toque
en la turbulencia del ánimo

Y una idea febril dance siempre
en la quietud
Con renovado asombro.







ENSAYO

LA NUEVA POESÍA EN LA CRISIS
DE LA CIUDAD LETRADA
[ Popayán 1980 – 2005]

Omar Lasso Echavarría *
10 CAPÍTULOS

Ensayo que le ha permitido decir al poeta y editor Felipe García Quintero: “…y en atención a dicha circunstancia, remitimos al epílogo de Omar Lasso Echavarría titulado La nueva poesía en la crisis de la ciudad letrada, ensayo de exploración que se constituye en el primer intento de ordenar de modo crítico la poesía de la última generación de escritores en Popayán” (Llama de piedra. Poesía contemporánea en Popayán, 1970-2010, GARCÍA QUINTERO, Felipe. Ediciones Axis Mundi/Ministerio de Cultura, 2010,

PRIMERA PARTE: CONTEXTO

Un recital poético de 2004 reunió en Popayán a Edgar Caicedo Cuéllar (1966), Francisco Gómez Campillo (1968), César Samboní (1972) y Felipe García Quintero (1973) . Durante ese mismo año se celebró, también, el quinto aniversario de la muerte del poeta Carlos Illera (1957-1999) Estos dos acontecimientos me llevaron a reflexionar sobre la actual generación de poetas que ha llegado a su madurez en la bisagra del reciente siglo. En el presente ensayo tendremos en cuenta, además, otras voces que afirmaron esta generación como las de Hilda Inés Pardo (1956), Luis Arleyo Cerón (1962), Marco Antonio Valencia (1967), Fabio Holguín Marriaga (1961) y Elvio Cáceres (1955). No sobra declarar que esta aproximación es tan sólo el punto de vista de un observador del acontecer cultural y amigo personal de los poetas.

Creemos que este grupo de poetas es vástago de una época llena de contradicciones, lo suficientemente vigorosas como para confrontar, desde lo poético, valores todavía dominantes, aunque con poca o ninguna conciencia política. En tanto hecho cultural y sociológico, este grupo se caracteriza por tener preocupaciones comunes respecto a temas literarios y formas de enunciación, mediante la imagen y el verso libre, expresión dominante en la poesía contemporánea. Unos conservan el tono lírico y confesional; otros, un tono coloquial cercano a la prosa. Dicha generación, iniciada cronológicamente por Carlos Illera (Popayán, 1957-1999) se ubica en el punto de transición de la Perestroika que dio origen a una nueva época de corte nihilista, retomando el camino de los poetas malditos
Con Illera se inicia en Popayán lo que podría denominarse generación poética posterremoto, caracterizada por la confrontación individual su existencia, importádoles “su verdad”, en calidad de sujetos fragmentados por diversos aspectos de orden familiar y social. En su mayoría son poetas de provincia o de modesta condición socioeconómica que se rebelan en el canto contra su propia condición de vida, frente a una sociedad tradicional en crisis, tanto en sus imaginarios como en la pérdida de poder económico y sociopolítico, en un proceso de reacomodo de nuevas fuerzas sociales con representaciones distintas desde la promulgación de la nueva Constitución que reivindicó al Tercer Estado o Estado Llano.

Se trata de una generación de voces emergentes que ponen de manifiesto la nueva situación de la ciudad, dominada por diversos actores sociales llegados de la provincia caucana después del terremoto de 1983, y por la estampida progresiva de los payaneses raizales a ciudades de mayor progreso. Este cambio social generó una dinámica distinta en la ciudad de Popayán, tras el surgimiento de nuevos fenómenos urbanos, característicos de grandes ciudades, como la conformación caótica de cinturones de miseria, delincuencia organizada, pandillismo, narcotráfico, consumo de estupefacientes, mendicidad generalizada y desplazamiento forzado desde zonas de conflicto, etc. Tales fenómenos, ya comunes en nuestro país y agravados durante las dos últimas décadas, transformaron aceleradamente pueblos y ciudades, alterando las identidades sociales e individuales.

Estos cambios, no obstante, generaron condiciones favorables a la creación estética. Uno de esos aspectos fue el surgimiento de lo anónimo como categoría despersonalizadora de la sociedad entre sujetos que ya no se reconocen. La problematización de la existencia, tras la disolución de la identidad, condujo a indagar sobre quiénes somos en un contexto donde se desestabilizaron los roles sociales. A ello hay que agregar la liberación extrema del individuo por obra y gracia de la sociedad de consumo y la cultura de masas, a través del poder omnipresente de los medios de comunicación que, mediante el recurso de lo libidinal, explota toda clase de necesidades del cuerpo y del alma. Por este camino hemos arribado al punto en que la irreverencia ya no escandaliza, como resultado de la relativización de todos los valores; por el contrario, es el alimento de una sociedad vertiginosa en la que toda novedad envejece al instante.
Complementan este conjunto de aspectos sociológicos y políticos otro de importancia fundamental: la pérdida de poder espiritual y social de la Iglesia Católica, ante la diáspora de sus feligreses, captados por diversos movimientos religiosos de inspiración protestante.

Aparte de este contexto general, debemos referir algunos factores que propiciaron la investigación y la creación literaria en Popayán que alcanza, inicialmente, su punto más alto con tres premios nacionales del Ministerio de Cultura (Colcultura): el obtenido por Guido Barona Becerra, con el ensayo Legitimidad y sujeción: Los paradigmas de la “invención” de América (1993), el de Francisco Gómez Campillo con el libro La tiniebla luminosa (1993), y el asignado a Hortensia Alaix de Valencia (1939), en la modalidad de literatura oral, por el libro Literatura popular. Tradición oral en la localidad del Patía (1994). Pero ya antes, en 1988, Horacio Ayala (1965), entonces estudiante de literatura, había ganado el premio universitario de poesía ICFES, y Mario Erazo, compañero suyo, obtenía el segundo lugar. Después vendría una serie de éxitos de varios poetas, que ganaron premios regionales, nacionales e internacionales . Los concursos y las becas de creación del Fondo Mixto y el Ministerio de Cultura impulsaron a toda una generación de investigadores y escritores. En el campo de la creación literaria sobresalió, en un principio, la poesía; luego, en el último lustro, se observa un marcado interés por la narrativa, lo cual merece un estudio aparte de esta reflexión. De igual modo, poco a poco se consolidan auténticos sellos editoriales, como el de la Universidad del Cauca, Estuario y Axis Mundi.

Nos interesa resaltar el aspecto del intelectual, ya no aislado, sino el de aquel que se integró al dinamismo social animando nuestra época. Fue así como la Facultad de Ciencias Humanas y Sociales de la Universidad del Cauca se posicionó en la investigación histórica y antropológica, a nivel nacional e internacional. Destacamos los trabajos de Zamira Díaz (1986, 1994, 1996), Herinaldy Gómez (2000, 2004), Hugo Portela (2002) y Diego de Jesús Jaramillo (1997); intelectuales de vocación que han dejado huella, no sólo en el ámbito académico, sino, y principalmente en la vida social de la ciudad y de las comunidades indígenas del Cauca.

Este florecimiento coincide o, quizá, fue propiciado por un cambio de época en el pensamiento occidental: la crisis de la modernidad, centrada en la dominación de una razón ilustrada que pretendía imponer sus ideas a la realidad, y que en nuestro caso lo venía haciendo en una lucha enconada contra el modelo escolástico, desde la conformación de nuestro estado nacional, hasta el triunfo de las corrientes conservadoras que impusieron una Constitución de apariencia demoliberal y fundamento escolástico (Galvis, 1986: 223). Con el cambio de Constitución en 1991, en respuesta a la exigencia de un amplio reconocimiento político de la nación colombiana, nuestro país dio un viraje hacia la corriente postmoderna, caracterizada por un descentramiento de la razón ilustrada que abandonó el propósito de ejercer una legislación universal desde la soberanía del pensamiento, en sentido kantiano. Para precisar más esta idea digamos que la Constitución colombiana efectuó un cambio considerable respecto a la concepción de sujeto implícito en ella. Pasó de un sujeto abstracto de aureola católica, con derechos generales, a una diversidad de sujetos con derechos específicos y cosmovisiones diversas que se harían valer mediante la Tutela y las Acciones populares y de Cumplimiento. En consecuencia, el papel del intelectual cambió; ya no buscaría la transformación del mundo o de la historia, sino la de su entorno y de algunas parcelas de la realidad. De este modo, se hizo corriente la participación del intelectual en política; y algunas universidades ajustaron su modelo pedagógico a las nuevas exigencias sociales, aunque se expusieron de modo más evidente a la contaminación política.

Si tenemos en cuenta, como señalábamos atrás, que lo importante es la relación del intelectual con la sociedad, donde el talento se mide por la capacidad de influir en el acto generoso de darse a los demás, debemos destacar la labor de algunos intelectuales en Popayán que animaron esta época desde las distintas esferas del saber y la vida cotidiana: el historiador Guido Barona Becerra (1945) ha sido, sin lugar a dudas, el librepensador más prestigioso durante este periodo. Con una vigorosa vocación epistemológica practicó la transversalidad disciplinar de saberes: historia, antropología, filosofía, política y semiótica. Su conocimiento, deliciosamente permeado por la vivencia, logró acercar lo universal a la dimensión cotidiana de las problemáticas de distinto orden: académico, social, político, económico y cultural. Destacamos también la actitud del politólogo Diego de Jesús Jaramillo (1948), quien encarnó al intelectual orgánico de Gramci en su afán de unir el saber y la vida. Por su parte Eduardo Gómez Cerón (1955), modelo de hombre culto, en el sentido de vivir la dimensión cultural de lo cotidiano, poseedor de un gran don de gentes y altura crítica en el ejercicio del periodismo; ha sido inagotable cantera anecdótica del devenir social, político y cultural de la ciudad. Gustavo Wilches (1954), una de las inteligencias más lúcidas y polifacéticas, de orientación holística en su quehacer práctico y teórico; se ha destacado como guía social indiscutible, con una visión de ciudad cual pocos para dirigir los destinos de Popayán, en una época acéfala de políticos ilustrados. Julio César Payán (1942) continuó la práctica revolucionaria de la medicina bioenergética, iniciada en Popayán por su Colega Germán Duque Mejía, a principios de los setentas, en claro desafío a la ortodoxia anclada en la Facultad de Medicina de la Universidad del Cauca, de la cual Payán fue docente. Además, se integró luego al devenir social y político desempeñando una labor educadora y crítica desde la prensa y la radio. En otra orilla, como voz nostálgica de un tiempo pasado, el antropólogo Hernán Torres (1937), de formación anglosajona, ahondó en el imaginario cultural de la ciudad a través de sus brillantes conferencias de antropología poética. No obstante su labor de quijote solitario, vio naufragar la arcadia en medio de la indiferencia de sus contemporáneos. Víctor Paz Otero (1945), encarnó la conciencia histórica y crítica de Popayán, en un lenguaje delirante lleno de belleza, cargado de ironía y resentimiento frente a un pasado histórico de voraces apetitos personales y un presente sin grandeza, sentimientos que recuerdan antiguas rencillas partidistas, que en su momento se resolvieron mediante la espada.

Este grupo de pensadores, fieles al posteris lumen moriturus edat , no estaría completo si no mencionáramos a tres artistas de constante presencia en el quehacer cultural a lo largo de las dos décadas que cierran el siglo XX en Popayán, como protagonistas y mecenas de la cultura, éstos son: Guido Enríquez (1937), de amplios conocimientos humanísticos y cultor de la poesía moderna y de género festivo, en la mejor tradición payanesa de las últimas generaciones; Gloria Cepeda Vargas (1928), la poeta más reconocida en nuestro medio, quien abrió el camino a una nueva generación de mujeres escritoras, hoy integradas en el grupo Amaltea; son ellas: Matilde Eljach (1952), Hilda Inés Pardo (1956), Mary Edith Murillo (1969) y Luisa Fernanda Bossa (1981), de exitosa participación en recientes versiones del concurso de poesía femenina de Roldanillo, Valle. Igual de importante fue el aporte de Eduardo Rosero Pantoja (1944), lingüista, escritor, y cantautor, por haber puesto su talento musical al servicio de los escritores con generosidad sin par. Su voz lírica, llena de nostalgia, tuvo la versatilidad para cantar toda clase de ritmos del folclor nacional y latinoamericano, aun en lengua vernácula.

Esta época dorada tuvo, además, otros creadores artísticos que aportaron su esfuerzo. El registro fotográfico correspondió a Diego Tovar (1946), a través de estudios, exposiciones, cubrimiento de eventos, y como partícipe de muchas tertulias. En el campo de la plástica resaltaron los pintores Gustavo Hernández (1946), Rodrigo Valencia (1949), Adolfo Torres (1951), Ramiro Leiton (1958) y Alfonso Renza (1958), quienes ilustraron generosamente libros y carátulas de varios autores. Los tres primeros nos descubrieron un mundo onírico y simbólico desde diferentes preocupaciones y cosmovisiones: mágicas, esotéricas, místicas, metafísicas, existencialistas, con símbolos de la tradición occidental y también local. Ramiro Leiton, seguido después por Jafet Gómez, llamó la atención sobre el valor de las culturas autóctonas. Por su parte Alfonso Renza nos puso en contacto de otras inquietudes contemporáneas del mundo urbano. Fue también el tiempo de la caída del acuarelista escocés Peter Walton (1937-1995), quien, atraído por la magia del trópico, había llegado en 1973 a Popayán donde se vinculó como profesor de Artes Plásticas en la Universidad del Cauca. Otro retazo de esta historia, en lo marginal, le correspondió a Billy Fals (1956 - ? ), artista autodidacta malogrado por la droga, cuya genética ancestral se manifestó a través del uso de la tierra como elemento básico de una técnica que inventó y aplicó en su pintura, dando inicio a una tradición popular propagada en Popayán por algún tiempo. Memorables fueron, para lo que nos interesa mostrar, las exposiciones “Apocalípticos” (1991) de Rodrigo Valencia y “Carnaval” (1988) de Adolfo Torres (1951). Ambos pintores irrumpieron valerosamente en la escena de una sociedad religiosa tradicional con un conjunto de cuadros que perturbaron el imaginario local. Los “Apocalípticos” de Valencia transgredieron formas y símbolos, mostrando el caos del mundo. La exposición de Torres, portadora de una agresividad demoníaca, evocó el horror de la guerra en las pinturas de Goya, durante la invasión napoleónica a España. Recordamos en especial el “Ángel de la muerte”, un cuadro en carboncillo de aproximadamente cinco metros de largo, digno de la onda metálica, muy posicionada por aquel entonces en el rock pesado. Ambas exposiciones, a la vez que producían angustia, eran portadoras de un sentimiento liberador, como todo aquello que recuerda la condición humana, al emanciparnos de los artificios de una cultura que niega lo que en el fondo somos. Merece consideración especial, para cerrar este capítulo de la plástica, la importante labor desempeñada por la fundación Pintaw Mawa (1987) en pro de los artistas caucanos, tanto de formación académica como autodidactas, a través del Salón Septiembre de Artes Visuales que abrió ese mismo año, y donde se proyectó por primera vez el video-arte Fantasía protagonizado por Carlos Illera. Pintaw Mawa fue un colectivo de artistas y trabajadores sociales integrado por Ramiro Leiton, Nancy Muñoz, José Manuel Valdés, Gloria Díaz, Santiago Hurtado, Patricia Salinas, Oscar Potes, Pedro Salazar, Jafet Gómez, Alfonso Renza, Julián Rivera, Ari Hurtado, entre otros. Su intensa actividad se extendió hasta 1998. Este grupo se caracterizó por el propósito de integrar el arte a los ámbitos social y educativo, propiciando la diversidad de expresiones culturales, y haciendo énfasis, no tanto en la promoción individual de los artistas, como sí en la práctica del arte como medio de comunicación y creación social de valores. Por tal razón se orientó a la docencia, a los talleres, y al desarrollo de metodologías que privilegiaran el uso de materiales no convencionales. Sus aportes quedaron registrados en afiches, revistas, carteles, libros y murales.

Floreció también durante este periodo el arte audiovisual. Y aquí aparece de nuevo en escena, como lo veremos en el tópico literario, el colegio Inem. En el año de 1985 este colegio compró equipos de producción audiovisual con los cuales Gerardo Frey Campo (1965) y Nelson Freddy Osorio (1968) realizaron sus primeras obras: En carne viva (1985) y Por un mal camino (1985), respectivamente. En el año de 1988, Guillermo Pérez La Rotta (1955) y Herinaldy Gómez (1950), profesores de la Universidad del Cauca, iniciaron un taller de capacitación con el auspicio de Cine Arte Nueva Imagen y el Sena, en el que se impartieron cursos de apreciación, guión y realización, bajo la orientación de Lisandro Duque. De este taller resultó la película Crisálida (1990). En el año 1989 Nelson Osorio, Stella Fernández (1968) y Carlos Illera fundaron Fundefilms, que produjo: Fantasía (video poema, 1989), Koomsex (1991), Occidente (1991), Ecce Homo (1992) y Marcando Calavera (1999). En estas producciones predominó como tema el entorno social de marginalidad juvenil (drogas, violencia y sexualidad de los adolescentes), resultado del deterioro social posterior al terremoto. En el año 1999 el Fondo Mixto de Cultura del Cauca, a través del apoyo del Ministerio de Cultura inició el Taller de Formación Imaginando nuestra imagen, bajo la dirección de Víctor Gaviria. Luego de este evento surge el grupo Cinestesia, animado por Juan Pablo Bonilla (1976), Víctor Hugo Camayo (1973), Manolo Gómez Mosquera (1977 ), Alex López (1979), entre otros jóvenes realizadores, quienes produjeron: Luna Criminal (1999), Perdida para un poema (1999), Besaste a Lily (2002), Invitado a cenar (2002), en cuyos temas predominó la intención ficcional. Al igual que ocurría en literatura, estos jóvenes problematizaron los valores y el sentido de la ciudad contemporánea.

Para cerrar este inventario de motivos que propiciaron el florecimiento de la cultura en Popayán, tengo que citar finalmente, con la modestia debida, el papel que desempeñó Macondo, libros y tertulia, como punto de referencia y confluencia de este grupo multigeneracional. Esta librería ha sido, en el curso de su historia, una especie de Gruta Simbólica o de Café automático en Bogotá o la Cueva de Barranquilla; es decir, una ventana a la cultura y al mundo. Por ella pasaron infinidad de creadores, muchos de los cuales dejaron su mensaje en las Bitácoras de Macondo . Varias referencias aparecieron en revistas y periódicos, como en la edición del 9 de agosto de 1996 en Le mond de París y, recientemente, en un libro publicado en Francia, sobre pequeñas librerías culturales del mundo titulado Ici, lá-bas. Librairie Meura, Lille, 2005.

El terremoto de 1983 y la Constitución de 1991, no sólo cambiaron la fachada y el inquilinato institucional en Popayán, sino también el imaginario urbano, con nuevas expresiones sociales, culturales, políticas y económicas. No es nuestro propósito hacer una apología de esta época, sino indicar la necesidad de los complementos necesarios para no retroceder en la calidad de la ciudad, que parece decaer, corrido el primer lustro del s. XXI, en un atraso cultural que la aleja del protagonismo de otras épocas.

Creemos que el movimiento poético posterremoto en Popayán se consolidó a través del proyecto literario de la Revista Ophelia, la Corporación de Arte Fundapalabra, y el Recital semestral “Palabras y Notas”, proyectos de los cuales algunos de los poetas mencionados fueron fundadores y gestores. Sin embargo, esta parte material e inmaterial no hubiera sido posible sin el patrocinio económico de diversas instituciones como el Área Cultural del Banco de la República, la Biblioteca Pública Departamental “Rafael Maya” de Comfacauca, la Fundación Cultural del Banco del Estado, el Ministerio de Cultura, el Fondo Mixto de Cultura del Cauca, la Fundación Casa de la Cultura y la Alcaldía Municipal de Popayán, que en 1992-1994 tuvo un alcalde sensible a lo artístico y consciente en ese momento del ethos cultural de la ciudad, como lo fue Luis Fernando Velasco, quien contribuyó en la financiación del “Encuentro de Poesía Ciudad de Popayán”, evento anual que en diez años de realización alcanzó dimensiones internacionales, y fue decisivo para nuestros poetas en su afán de lograr la interlocución externa y alcanzar la mayoría de edad.

Queda pendiente la tarea de investigar otros antecedentes literarios importantes que abrieron el camino a esta generación, explorando nuevos temas y lenguajes: Carmen Paredes Pardo (19?-1980), Elcías Martán Góngora (1920-1984), Alberto Mosquera (1904-1967), Gerardo Valencia (1911-1994), Plutarco Elías Ramírez (1933-1968), Matilde Espinosa (1912), Gloria Cepeda (1928), (Víctor Paz (1945), Alfredo Vanín (1950) y la generación de la revista La Rueda, integrada por Carlos Fajardo (1957) y Cristóbal Gnecco (1960), entre sus poetas. También Habría que tratar de reconstruir algunas líneas poéticas características en la historia de la poesía caucana que vienen de Guillermo Valencia, Rafael Maya, la tradición de la poesía epigramática, satírico-festiva y la poesía social o política, lo cual sugiere otro ensayo. Ahora nos interesa centrar el análisis en el cambio de época que se produce en Popayán con el terremoto de 1983, y en toda Colombia con la Constitución de 1991. Para ello tendremos en cuenta dos hitos históricos de épocas distintas, en lo social, lo político y lo cultural, demarcadas, de modo definitivo, a fines del s. XX: la primera, representada por la Constitución de 1886, cuyo símbolo nacional es el poeta Guillermo Valencia, y la segunda, representada por la Constitución de 1991, cuya nueva expresión poética la inaugura, en Popayán, la Generación Posterremoto. PENDIENTES: 9 CAPÍTULOS

POLÉMICA CON UN COLEGA ESCRITOR - CORRESPONDENCIA REUNIDA

CORRESPONDENCIA REUNIDA RESPECTO A LA DISCORDIA: OMAR LASSO - MARCO VALENCIA Y DARÍO NOGUERA

Popayán, Dic. 28 de 2011
Señores
Guillermo Alberto Mosquera
PRESIDENTE DE LA JUNTA DEL BICENTENARIO
Marco Antonio Valencia
SECRETARIO DE LA JUNTA DEL BICENTENARIO
CIUDAD.-

Cordial saludo.
Los felicito por el hit que se apuntaron, ya en las postrimerías del período de gobierno, al sacar adelante el proyecto anunciado por el Señor Gobernador de la Biblioteca Caucana de Escritores, aunque con el agravante de ser una colección estrecha y sin convocatoria, de la cual omitieron, además, por criterio preestablecido, a los residentes, según conversación personal con uno de los editores, desconociendo el de tiempo de residencia y calidad de sus obras; aunque tampoco aplicaron con rigor este precepto, según conveniencia de reforzar la propia imagen. Simbólicamente, Uds., con su acto de exclusión, nos han despojado de la ciudadanía payanesa y por ende caucana, al privarnos del derecho de figurar en dicha colección. En pleno siglo XXI, el siglo del cosmopolitismo y la globalización, del multiculturalismo y el mestizaje; además de lo multiregional, reforzado en Colombia por las constantes migraciones en un escenario social de guerra, y sobre todo aquí en Popayán, justo en el momento en que la población mayoritaria es foránea, es injustificable que Uds. defiendan, a ultranza, una territorialidad porosa. Ni siquiera en el año 1976, cuando existía en Popayán una población mayoritariamente vernácula se daban estas conductas xenofóbicas; prueba de ello es la convocatoria al concurso de cuento que hizo el Instituto Cultural de Popayán de entonces, encabezada por personajes de la talla de: Álvaro Burgos, Enrique Cabezas, Fernando Solarte, Alfredo Vannin y Francisco Lemos; dicha convocatoria decía literalmente: “Primer Concurso de Cuento para autores Caucanos y Residentes”.

En mi caso particular, a pesar de haber llegado casi adolescente a Popayán en el año 1978, atraído por el sueño de estudiar, donde he trabajado y también padecido el colosal terremoto de 1983, del cual llevo un inri en mi cabeza, habiendo compartido los tiempos de gloria y también de tragedia, hasta el día de hoy; a pesar de haber creado, sin duda, la mejor librería de Popayán de todos los tiempos, Macondo libros arte y tertulia, que fue faro de luz para la cultura durante 20 años, en torno a la cual se consolidó la generación literaria post terremoto, con referencia destacada en el periódico Le Monde (9 de agosto de 1996, Le Monde, París) y en el libro Ici, La-bas. Librarie Meura, Lille, (Meura, 2005) sobre pequeñas librerías culturales del mundo; librería a través de la cual no sólo creé un entorno favorable a la literatura y al pensamiento, sino que, además, me aproximé a los poetas, estudiando su obra, en mi ensayo La nueva poesía en la crisis de la ciudad letrada, que le ha permitido decir al poeta y editor Felipe García Quintero: “…y en atención a dicha circunstancia, remitimos al epílogo de Omar Lasso Echavarría titulado La nueva poesía en la crisis de la ciudad letrada, ensayo de exploración que se constituye en el primer intento de ordenar de modo crítico la poesía de la última generación de escritores en Popayán” (Llama de piedra. Poesía contemporánea en Popayán, 1970-2010, GARCÍA QUINTERO, Felipe. Ediciones Axis Mundi/Ministerio de Cultura, 2010, Popayán); a pesar de haber contribuido a la formación de escritores de esta región, como Marco Antonio Valencia, quien hace más de 15 años en la galería La Esmeralda, en un puesto de pollos crudos de su familia, que él atendía, me cambiaba, a hurtadillas, la proteína avícola por libros; a pesar de haber recreado en cuentos el imaginario patojo, de casarme con mujer payanesa, procreando tres hijos payaneses, de escribir en la gaceta Ace Palabra, en el periódico El Liberal, y en varias publicaciones locales; a pesar de todo ello, de haber hecho ciento por ciento mi vida acá en función de la ciudad, de donde casi nunca he salido; sin embargo, con toda esa carga de patojidad, para la Junta del Bicentenario, encabezada por Uds. no soy payanés, ni merezco ser tenido en cuenta, al igual que otros intelectuales de ídem condición.

Esta es la Popayán de hoy, donde el 20% de payaneses, no siempre raizales, se atribuyen el fuero de excluir al resto, que en su mayoría poseemos otras raíces, pero que de igual modo estamos comprometidos con el destino de esta histórica ciudad.

Gracias por el segundo exilio.
Atentamente,
Omar Lasso Echavarría
CC.# 15.860.002
Payanés residente, en razón de tiempo, trabajo, estado civil, procreación, realización intelectual e impuestos. Además de pertenecer a aquellos para quienes Popayán es la ciudad que alimenta nuestro espíritu y el afán de escribir.

C O D A : Una cosa es estar fuera del poder y otra estar adentro. Afuera es fácil criticar, opinar y hasta lucir de irreverente para ganar el aplauso. Adentro, los más, casi todos, actúan igual, bajo el imperio subyugador del poder, donde el interés particular prima sobre el general y hasta la voluntad más firme y progresista (¿), como la de Marco Valencia se doblega. Qué balance se puede hacer de su gestión en pro de la cultura, en su calidad de Secretario de la Junta del Bicentenario, la cual sí tuvo presupuesto? Aparte de la retórica del Bicentenario, no hay qué apreciar; sólo tres cosas: 1.- el trabajo de POLIEDRO (grupo interdisciplinar del la Universidad del Cauca), que la Gobernación aprovechó para lucirse; 2.- la PLACA DEL BICENTENARIO, idea suya, en todas las alcaldías del departamento del Cauca con sus “hidalgos” nombres que, paradógicamente, revierte el punto de vista de su novela “Oscuro por Claritas”; y 3.- LAS AUTOEDICIONES. Digamos, en este orden de ideas, que Marco Valencia apenas coadyubó al ornamento y maquillaje cultural (estilo característico de la administración de Guillermo Alberto González), con el critero erróneo de la cultura como maqueta; cuando lo importante y verdaderamente valioso son los procesos culturales, que tocan el alma de los pueblos. Lo demás es grandilocuencia y sólo queda para la foto.

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RESPUESTA DE MARCO ANTONIO VALENCIA :

No debería contestar semejante pasquín de ignorancia. Pero como injuria y falta a la verdad, como Coordinador del proyecto debe aclararle: La colección de Autores Caucanos todavía no se ha presentado al público, por lo tanto no la descalifique; Es un proyecto para exaltar el trabajo literario de los caucanos como todos los entes terriotoriales lo hacen (Existen colección de autores nariñenses, antioqueños, santandereanos, vallunos, faltaba una caucana..... peca usted de ignorancia al respecto; Un proyecto de 100 libros donde solo se publicaron 13 libros, con la inclusión de 33 autores, de los cuales diez de ellos no son nacidos en el Cauca es incluyen te señor; Además, igual que usted, hay 185 escritores caucanos en mi agenda que tienen libros de todos los géneros y serán convocados. A usted nadie lo ha excluido, se esta excluyendo solito. Ninguna colección ni antología del mundo es perfecta. Y si, le creo que es patojo, lo acaba de demostrar con esta carta donde el único argumento válido es la envidia. Que tristeza con usted, señor.
Marco Antonio Valencia Calle
16 de enero
Marco Antonio Valencia Calle
...
Si, se nota que es patojo... porque no encuentro otro motivo para su desafortunada misiva que la envidia y las ganas de intrigar donde no hay. Falta usted a la verdad, e injuria de manera grave señor Lasso. Pero que haya sido librero no quiere decir que sea escritor. Que haya escrito un ensayito mediocre no lo acredita como escritor.
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CONTRA RÉPLICA DE OMAR LASSO:

Envidia de qué ? No creo que seas digno de imitar. Tu fama local es de marketing. Simplemente me aferro a un lugar en el cual construí mi vida. Ni siquiera peleo por mis escritos, sino por la actitud de favorecimiento personal y de grupo que has mostrado, y por el "extrañamiento" propio de esta ciudad en todos los tiempos, tanto en la de los "hijosdalgos" tradicionales como en la de los manumitidos. Cierto, me equivoqué al reclamar algo que, en este contexto, es absurdo. Recuerdo cuando Jesús Astaiza leyó mi libro de cuentos; él dijo en palabras literales: "Cuando uno te lee es como si leyera a un grande, sólo lamento una cosa: que no sea payanés". Hace poco, también, en una junta del Sector Histórico, un hijosdalgo auténtico se refirió, en privado, a los miembros de esa junta como los de la junta del centro histórico de la Pamba. Son síntomas de un problema de fondo, cuya premisa es invisibilizar.

Gracias a este impase se desnudó la gran mentira, de creer que somos de acá y merecemos algo. Ha llegado la hora de reconsiderar mi situación como ciudadano, como crítico y escritor en esta ciudad de inquilinato. Sin embargo, no por ello dejaré de considerarme Payanés Residente, pese a quien le pese, orgulloso más por lo que he hecho que por lo que he recibido, en esta ciudad donde se desconoce la generosidad.

Tú dices que mi ensayo La nueva poesía en la crisis de la ciudad letrada es mediocre. Acuérdate que su borrador fue el evento más celebrado en una velada en la que tú participaste. Luego de eso ha sido editado en un libro de la Universidad del Cauca y reeditado en otro del Ministerio de Cultura. Tú no tienes alcances para calificar la crítica porque tu cultura es de medio pelo. Pregúntale a los que sí saben de esto como el Magíster Felipe García Quintero, quien piensa todo lo contrario, o al magíster Donaldo Mendoza, tu inmerecido mentor. Creo que esta generación literaria contemporánea de Macondo libros, aparte de la calidad excelsa de algunos poetas, sobrevivirá en la historia de Popayán gracias a mi ensayo; el poeta Ricardo León Rodríguez Arce lo aceveró en esta frase: "Omar, los salvaste para la historia, les diste entidad histórica", corroborado además por el juicio ecuánime de Donaldo Mendoza, quien sostiene, también, que yo le di a esa generación cuerpo de identidad, analizándola y bautizándola con el nombre: Generación poética post terremoto.

Respecto a mis escritos, que tú, ahora, pareces ignorar, lo único que no he hecho es sacar plata de mi bolsillo para autoeditarme o buscar un cargo oficial para "publicarme" o implorar que me lean en internet. Además no son crónicas de 20 líneas, sino cuentos de fondo, donde hay lenguaje, imaginación, poesía, intensidad, de principio a fin, y donde se ponen en juego muchos elementos hipertextuales. Para tu información lee este concepto de un crítico nacional como Vicente Pérez Silva, lo conoces?, autor de varios libros publicados por editoriales nacionales, como Gustavo Ibáñez; dice: "... Básteme por ahora expresarle que he leído o mejor, que he vivido plenamente los relatos de su pluma. Unos relatos de acrisolada calidad que encantan y seducen. Toda una urdimbre del más fino erotismo que, según expresión de Octavio Paz es el "reflejo de la mirada humana en el espejo de la naturaleza". Le reafirmo, mi apreciado amigo: he disfrutado sus recreaciones, sus "vivencias oníricas" con un deleite inenarrable. Páginas inspiradas por una voluptuosidad que nos hace sentir, que nos hace vivir toda la fuerza que entrañan la seducción y sus más secretos atractivos..." (Nota manuscrita en: Código del amor, Pérez Silva Vicente, Gustavo Ibáñez, Bogotá, 2004. Vino con otros libros de él, por si quieres verlos. Esto lo cito como respuesta a tu atrevimiento malsano de decir que mi calidad de librero no me hace escritor.

Y no me escribas más, para no decirte otras verdades. Tengo dos perlas guardadas, para aumentar tu prestigio.
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DARÍO NOGUERA TERCIA EN LA POLÉMICA:

Me permito terciar en esta querella sin que nadie me haya invitado, por la simple razón de que en ella se alude a asuntos que a todos interesa. No conozco la respuesta de Marco Antonio Valencia a la primera carta de Omar Lasso, así que la conjeturo de la segunda de este último.

Con un encono y coraje discursivos dignos de mejor causa arremeten, diatriba en ristre, el uno contra el otro. Yo creo que la discusión pierde altura cuando cae en el terreno personal y en el uso y abuso de epítetos que podrían estar soslayando un asunto de mucha mayor envergadura y de interés general. Me refiero al hecho de que en la selección institucional de autores caucanos a cuyo cargo estuvo Marco Valencia, ni estén todos los que son, ni sean todos los que están, insinuación que se encuentra entre líneas en las misivas de Omar Lasso. Este es el asunto serio, y el que se debe tratar sin ambages. Particularmente no tengo una respuesta precisa sobre el asunto pues no he mirado con detenimiento la selección. Pero es harto probable que así sea ya que esto es muy frecuente en este tipo de casos, sin que sea necesariamente “mala leche” por parte del jurado o los jurados a cuyo cargo corrió semejante responsabilidad. En todo caso yo no objetaría ninguno de los que están ya que, parafraseando a Borges, ningún escritor es injustamente recordado, sólo los hay injustamente olvidados (en realidad se lo dijo a Borges su padre “Hay libros que han sido injustamente olvidados; ninguno es injustamente recordado”).

Estoy seguro, por otra parte, de que Omar exagera con respecto a una supuesta segregación por parte, no sólo de Marco, sino de toda la ciudadanía payanesa por no ser él payanés. Al respecto quiero citarle un caso muy elocuente del espíritu incluyente e integrador de especímenes no vernáculos que hay en algunos círculos patojos. Me refiero a la Tertulia payanesa, de la cual hace parte (y no cualquier parte) mi gran amigo don Antonio María Alarcón que como bien sabe Omar es un “arrecho” y furibundo santandereano. Hasta tal punto que los anfitriones de la Tertulia (Don Carlos y don Edgar) lo tienen más en cuenta a él para algunos eventos que a otros contertulios de la región, incluido este humilde servidor, que es patojo y mucho más viejo en la tertulia de marras. Pero eso a mí en realidad me alegra, ya que así se le hace un justo reconocimiento a un “fuereño” que ama y cree más en este pueblo que muchos patojos que yo conozco. Por otra parte a Omar se lo ha invitado más de una vez no sólo a la Tertulia sino a la ACE y ha sido más vale él quien nos ha hecho el feo con sus desplantes.

Por último, insisto: los epítetos; de veras, su finura estilística no alcanza para cubrir el encono propio de una vociferante verdulera, en todo caso indigno del litigio en mención, de sus querellantes y de quienes hemos sido puestos por testigos.

Darío noguera
Asociación Caucana de Escritores
Presidente
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EMAIL DE OMAR LASSO A DARÍO NOGUERA (RESPUESTA) :

Estimado Darío: Aprecio tu interés en el asunto. Eres una persona, un intelectual y un artista de gran valía. Lamento que te hayas desgastado en una asociación de escritores, que existe más de nombre que por contenido real; cuyo principal pecado, además, ha sido carecer de independencia política, a pesar de lo cual tampoco recibió del mandatario de turno la justa retribución por ello. Durante tres años cortejó, participó de las invitaciones a los ágapes gubernamentales; se extasió escuchando el sonoro nombre de la asociaciación en los actos políticos, sociales y culturales, que encubrían su pobreza de fondo, de una casi inexistente actividad literaria; hasta se llegó, inclusive, a ofrendar honores al gobernador con pergamino de lujo. Marco Antonio Valencia, enclave la agremiación de escritores en la Gobernación, tampoco contribuyó a su foralecimiento. El sólo la tuvo en cuenta para las invitaciones, a nombre del Gobernador, a través de esquelas de fina factura, entregadas de modo personalizado.

A la asociación le ocurrió situación parecida a la del partido político la ASI, que apoyó al actual gobernador; le dió el aval, negado antes por el partido liberal. Una vez elegido Temístocles Ortega entregó las Secretarías y demás cuotas burocráticas claves a sus otros aliados: Felipe Fabián, Iragorri y Darío Salazar. Dura leccion para la ASI.

Las asociaciones y academias adquieren por lo general un matiz oficialista que desvirtúa su misión más importante, que es promover la actividad de sus miembros, la formación, la difusión, la competencia, generando procesos a su interior que dinamicen el quehacer, en este caso literario.

La asociación comenzó bien, marchó vigorosamente en un principio, hasta cuando se mezclaron intereses políticos y económicos, con escándalo a bordo, que perjudicaron su imagen y cohesión, produciendo desinterés y desbandada.

He ahí, por qué me alejé. Creo que fue sano.

Un abrazo frateno.
Atte. Omar Lasso


CONSIDERACIONES FINALES

Aclaro: mi carta fue acometida después de una conversación con los escritores Francisco Gómez y Hernán Bonilla, quienes me pusieron al tanto de la Colección y sus criterios, según los cuales yo no podía figurar. Luego me pregunté, por qué en el libro de ensayos no estaba el mío: La Nueva poesía en la crisis de la ciudad letrada, ponderado como la contribución más importante en la reciente crítica literaria caucana, y en cambio sí figura un ensayo de Donaldo Mendoza (de Codazi, departamento del Cesar)? Me respondí: es el mentor de Marco Antonio Valencia y resalta en él su tediosa novela Oscuro por Claritas, cuyo valor es más sociológico, como síntoma de un cambio social, que estético. Los demás ensayistas incluidos en el libro son del establecimiento. Se ve, entonces, que todo conjuga con las características de las publicaciones oficiales.

FORMULO UN INTERROGANTE: ¿SI EL PROYECTO DE LA BIBLIOTECA CAUCANA DE ESCRITORES, CONCEBIDO POR LA JUNTA DEL BICENTENARIO, YA EXTINTA, ES DE 100 LIBROS, DE LOS CUALES PUBLICARON 13, ENTRE LOS QUE FIGURA UNO DE MARCO ANTONIO VALENCIA (JARDIN DEL RINOCERONTE), ¿QUIÉN VA A EDITAR EL RESTO? TEMISTOCLES, ACASO? DUDO QUE ÉL CONTINÚE PROYECTOS DE GUILLERMO ALBERTO Y MENOS QUE ATIENDA RECOMENDACIONES DE UNO DE SUS PEONSITOS. HE AHÍ POR QUÉ LOS EDITORES ASEGURARON SU EDICIÓN; EL RESTO SERÁN LISTA OLVIDADA, COMO COLA DESPRENDIDA DE UN COMETA; QUIZÁ NUNCA, EN ESTA TIERRA MEZQUINA, VEAN SU PUBLICACIÓN. LO PARADÓGICO, IRÓNICO E IRRESPETUOSO ES QUE EN LA AGENDA MARCO ANTONIO VALENCIA DIGA TENER UNA LISTA DE 185 ESCRITORES PARA CONVOCAR, Y SIN EMBARGO, SE PUBLIQUE ÉL PRIMERO. ¿QUÉ OPINAN? DE ESTA AUTOCRACIA?
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MARCO ANTONIO VALENCIA TIENE RAZÓN

Marco Antonio Valencia tiene razón. La Biblioteca Caucana de Escritores fue, es y será sólo un proyecto; una idea preelectoral del anterior gobernador, con la cual engolosinó a la Asociación caucana de escritores. Con ella mantuvo hipnotizados a sus integrantes, quienes participaron de sus ágapes, fueron condecorados, y a la vez retribuyeron con pergamino el halago. Efectivamente , como dice Marco, esta biblioteca todavía no se ha iniciado; sólo es una lista de agenda de 185 escritores. Por lo visto, hay más literatura fuera de la capital caucana que en la misma Popayán (¡ pensar que tanto se la había ignorado !). Esa lista seguramente no coincide con la de Guillermo Alberto, cuyo imaginario está poblado por los íconos históricos de la prosapia popayaneja. En consecuencia, la biblioteca caucana de escritores es un proyecto de cucaña, algo inexistente, que nunca estuvo en proceso, y que dadas las circunstancias de Popayán jamás verá la luz, mientras las provincias del departamento del Cauca sigan siendo para Popayán su finca. Con esa lista se engañó y se continuará engañando a los desconocidos escritores del Cauca. Los libros ahora publicados, con la dirección de Marco Antonio Valencia, Secretario del Bicentenario, sólo corresponden a la BIBLIOTECA DEL BICENTENARIO (13 libros, número fatídico), de los Editores-autoeditados, en la que aparecen: el que puso la plata, el dueño del puesto y los nuevos escritores del establecimiento, con alguno que otro lunar que no les quita brillo.
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MANIFIESTO PARA CERRAR UN CICLO

Algo final por decir, para clausurar el desahogo y quizá callar o seguir gravitando en la orilla donde siempre he estado, desde cuando siendo estudiante de filosofía en la universidad del Cauca, jamás nos pagaron una beca, creada por ley de la República; debiendo trabajar en oficios de automaltrato nocturno en hoteles y ventas ambulantes, hasta aterrizar, por fortuna, en una labor gratificante. Nada de ello oculto; al contrario, en ello me afirmo. A pesar de mi aporte a esta ciudad veo que todo se ha perdido y nada queda para mí; como dice Kavafis, lo que perdiste aquí lo has perdido para siempre; porque carezco del temperamento necesario para ascender en la escala local que funciona con base en la cortesanía y el crudo interés.

Cuando intenté salvar Macondo Libros y Tertulia (verdadera institución cultural de la ciudad), ante el embate de la nueva época, llevé a la Universidad del Cauca proyectos de gran favorabilidad para ella, para sus profesores y estudiantes, pensando en que la ciudad y la universidad requerían de una librería sólida, como también fortalecer su comunidad intelectual. Con tal fin propuse crear una librería-biblioteca independiente, en algún espacio de la universidad, para recoger en ella toda la producción académica de las universidades colombianas, la cual se administraría y atendería con pasantías, a cambio de lo cual sólo pedía el servicio de libranza, para garantizar el pago de los créditos. Rafael Vivas propuso que aumentara el descuento al 30%, cuando mi comisión era apenas del 35% y negó también la libranza, por implicar, según él, doble contabilidad; Danilo Vivas respondió a través de una de sus vicerrectorías, de manera escueta, que no era un proyecto viable. Sin embargo, ambos intentaron imitar el modelo de Macondo Libros y Tertulia para ponerme competencia, a través de la controvertida Fundación de la Universidad del Cauca, famosa por sus litigios judiciales. Olvidaban que el éxito de Macondo residía en el don de gentes, la personalidad y la formación intelectual de su dueño.

Con tal suma de fracasos ante nuestros “visionarios” líderes de pipián no quedó nada, realmente, por intentar. Hoy sugiero a los ciudadanos payaneses y no payaneses: si buscan el éxito afinen las maneras cortesanas, busquen por asesor a Maquiavelo y cuiden las apariencias, porque aquí nadie ve más allá de sus narices. Quien anhele independencia ocúpese mejor del comercio y sea duro de vísceras, porque estos tiempos así lo demandan.

CRITICA AL PARTIDO VERDE

CRITICA AL PARTIDO VERDE

Cordial saludo, desde la sede Macondo del Partido Verde, que fue la primera y más importante sede en Popayán y el departamento del Cauca, visitada por Antanas Mockus y Lucho Garzón en su venida a esta capital.
Como muchos saben, fui el gestor de esta sede, con una amplia agenda de eventos locales y departamentales. Agradeciendo su atención le envío, en archivo adjunto, un extracto del documento: Itinerario y frustración de una sede del Partido Verde.
Desde antes de la elección presidencial, en Popayán se presentaron inconvenientes por celos de liderazgo y oportunismo político. La dirección nacional del Partido cometió el error de no respaldar hasta el final, y después de las elecciones, a la sede Macondo que había aglutinado hasta la víspera de la elección presidencial el trabajo político. Primero decidió apoyar a Fabio Arévalo en la intención de abrir una sede más grande; después, ante los conflictos que surgieron allá, optó por entregar la dirección a Compromiso Ciudadano, en cabeza del matemático Carlos Trujillo, dizque porque era matemático y fue compañero de estudios de Mockus, pasando por alto el hecho de que ese grupo político nunca tuvo fuerza electoral en Popayán y el Cauca (el guarismo obtenido por Fajardo para consulta presidencial fue de 1200 votos en todo el departamento). Eso no es todo, además fuimos objeto de desorientación telefónica, como por ejemplo la actitud malévola y burlona de una mujer, sin duda con la complicidad de a algún genio burlón, quien dijo llamar desde la “oficina del Dr. Muñón, de la Dirección Nacional del Partido Verde”. Dicha mujer habló con conocimiento de causa, tanto local como nacional, lo cual indicaba que su origen era próximo a nuestra campaña, ya que no éramos tan importantes como para que Rendón se fijara en nosotros. Atando cabos hoy comprendemos todas las encerronas de las que hemos sido objeto, y que por nuestra buena fe no habíamos reparado en ellas. La sede Macondo gestionó los Testigos Electorales, el Gerente del Día Electoral, el Abogado Electoral y organizó una amplia base de datos. Sin embargo, a partir de la nueva subgerencia nos olvidaron por completo. Por ello, una vez perdidas las elecciones, hemos asumido un rol crítico, que ha ido desde lo propositivo hasta nuestra salida con un adiós al Partido. Los artículos escritos muestran los defectos estructurales del Partido que lo incapacitan para ejercer un papel político relevante en el presente y el futuro de nuestro país. Mis análisis han sido premonitorios, porque se fueron cumpliendo a cabalidad. Los hechos más recientes de la renuncia de Mockus y el ingreso del Partido Verde a la Unidad Nacional, constatan, una vez más, la verdadera orientación del Partido, como EMPRESA ELECTORAL Y BUROCRÁTICA. Los títulos de esos artículos así lo indican (UNA OPORTUNIDAD PERDIDA. EL PARTIDO VERDE REGRESA A SUS MINORÍAS – DIATRIBA CONTRA LA CÚPULA DEL PARTIDO VERDE, EL AÑO DE LA LANGOSTA. - EL PARTIDO VERDE SIN OLA VERDE - EL PARTIDO VERDE, DE POPULOSO RIO SE CONVIRTIÓ EN RIACHUELO - EL MOVIMIENTO VERDE PERDIDO EN LA FARÁNDULA DE LOS FAMOSOS - EL PARTIDO VERDE LEJOS DE LLEGAR A SER UN VERDADERO PARTIDO NACIONAL - DERROTA ELECTORAL, MORAL Y POLÍTICA DEL PARTIDO VERDE - EL PARTIDO VERDE: UN ASUNTO DE ESTRELLAS Y FARSA NACIONAL, ETC.

ES IMPORTANTE QUE LOS SEGUIDORES DEL PARTIDO VERDE SE ENTEREN DEL MEOLLO DEL ASUNTO, PARA QUE NO SE DEJEN MANIPULAR CON LAS FALSAS EXPECTATIVAS DE LOS NUEVOS EMPRESARIOS POLÍTICOS.

LA POSICIÓN DE NUESTRA SEDE MACONDO DEL PARTIDO VERDE, QUE AUNQUE DESAPARECIDA, POR EL TRABAJO REALIZADO Y EL TIEMPO DESTINADO A SU CAUCA TIENE TODA LA LEGITIMIDAD DE OPINAR Y PROPONER, INVITA A TODOS LOS INCONFORMES DEL SISTEMA POLÍTICO COLOMBIANO A ABSTENERSE DE VOTAR, NI SIQUIERA A VOTAR EN BLANCO PORQUE DA IGUAL. Y LA RAZÓN FUNDAMENTAL PARA ELLO ES NO LEGITIMAR UN SISTEMA CORRUPTO, DONDE LOS POLÍTICOS, EN SU MAYORÍA, BUSCAN EL MÁXIMO ENRIQUECIMIENTO PERSONAL Y LA MÍNIMA INVERSIÓN PÚBLICA EN LAS COMUNIDADES. EL PUEBLO SE CONFORMA CON MIGAJAS, PORQUE LO HAN ACOSTUMBRADO A VIVIR DE MIGAJAS. MIENTRAS NO SE RESCATE LA FUNCIÓN PÚBLICA DE LA POLÍTICA, CIENTO POR CIENTO; MIENTRAS NO SE LE CIERREN TODOS LOS CAMINOS DE ENRIQUECIMIENTO ILÍCITO A LOS POLÍTICOS, EN ALIANZA CON CONTRATISTAS Y OTROS PODERES QUE MANIPULAN CANDIDATOS A TRAVÉS DE LA FINANCIACIÓN DE SUS CAMPAÑAS, EL PUEBLO COLOMBIANO DEBE SENTAR UNA FIRME PROTESTA NO PARTICIPANDO EN ELECCIONES POLÍTICAS. EN CAMBIO SÍ PROMOVEMOS LOS MOVIMIENTOS SOCIALES Y LA DEFENSA DE LOS DERECHOS CIUDADANOS, PARA LO CUAL NECESITAMOS CONOCER NUESTROS DERECHOS, USANDO LA CONSTITUCIÓN Y LOS CÓDIGOS PARA PELEAR CONTRA EL ESTADO EN EL PROPIO TERRENO QUE NOS BRINDA, Y AÚN MÁS ALLÁ, EN LAS INSTANCIAS INTERNACIONALES, DONDE MÁS LE DUELE.
ATTE. OMAR LASSO ECHAVARRÍA. GESTOR DE LA PRINCIPAL SEDE DEL PARTIDO VERDE EN POPAYÁN Y EL CAUCA.

(Partes del documento Itinerario y frustración de una sede del Partido Verde)
Por Omar Lasso Echavarría
Filósofo, librero y escritor.
Gestor de la principal sede del Partido Verde en Popayán y el Cauca
I
UNA OPORTUNIDAD PERDIDA. EL PARTIDO VERDE REGRES A SUS MINORÍAS.
A parte de algunas desafortunadas declaraciones de Antanas, de la embarrada de sus asesores publicitarios, VIVIANA BARBERENA, Coordinadora de Regiones, haciendo gala de ingenuidad política, le entregó en el Cauca el "poder simbólico" del Partido Verde a "Compromiso Ciudadano", que a tres semanas de la Primera Vuelta presidencial era un moribundo con pocos dolientes (venían de obtener 1.200 votos en todo el Departamento ). LA SEDE MACONDO DEL PARTIDO VERDE hizo el milagro de resucitarlo a través de sus líderes. LA SEDE MACONDO FUE EL MOTOR DE LA CAMPAÑA DEL PARTIDO VERDE EN POPAYÁN Y EL CAUCA. Nació antes de la consulta de candidatos. Recibió en sus instalaciones alrededor de quince mil seguidores durante la campaña. Registró cerca de seis mil visitantes en planillas. Interactuó con miles de seguidores a través de su correo electrónico (mockus.sede.popayan@gmail.com). Perifoneó en la sede, dando a conocer el programa. Visitó sectores vulnerables divulgando las propuestas para estratos bajos. Visitó municipios. Se reunió con líderes. Atendió a sus visitantes con amabilidad y generosidad, gastando incontables libras de café. Nos sentamos a conversar, libreta en mano, con todos los líderes que llegaron, cuyo registro llena tres cuadernos. En el trajín se perdieron dos celulares, una cámara fotográfica, un blutooth y el megáfono que con tanto esfuerzo habíamos conseguido. De la organización de esta sede pueden dar fe Antanas y Lucho, quienes la visitaron. LA SEDE MACONDO FUE DONADA POR OMAR LASSO, QUIEN LA PINTÓ Y DISEÑÓ , LOS OBJETOS PERDIDOS FUERON SUYOS, EXCEPTO EL MEGÁFONO, LOS SERVICIOS PÚBLICOS Y EL CAFÉ TAMBIÉN SALIERON DU SU BOLSILLO. DE IGUAL MODO COMPRÓ LOS MATERIALES DE LA CASETA PARA EL DÍA DE ELECCIONES Y, ADEMÁS, MADRUGÓ A CONSTRUIRLA EL 20 DE JUNIO. A PESAR DE TODO SE HIZO CON GUSTO, SIN ESPERAR CONTRAPRESTACIÓN ECONÓMICA ALGUNA, SÓLO CON EL PROPÓSITO DE PARTICIPAR EN EL PROCESO POLÍTICO. Debemos agradecerle a Viviana Barberena por haberle hecho el vacío a este vigoroso movimiento independiente. En la actual etapa de LUCHO GARZÓN también fuimos ignorados; pues nadie de Bogotá nos anunció la visita de Lucho. A última hora alguien nos pasó la bola. SIN EMBARGO, LUCHO GARZÓN SE VUELVE A EQUIVOCAR, porque, esta vez, cae en manos de los dignatarios de Opción Centro, quienes lo recibieron en la Asamblea Departamental, terreno no neutral, teniendo en cuenta que ellos aspiran a ser reelegidos. Respecto a lo cual es válido afirmar que Opción Centro no representa, en verdad, el ideario verde. Hay que tener en cuenta que la mayor parte de sus actuales dignatarios llegaron a ese partido por negociación de avales. Por ello, sin duda, no ha existido un comportamiento político unitario ni han dejado huella política. EL GRAN ERROR DE VIVIANA BARBERENA Y LUCHO GARZON HA SUDO DESCONOCER QUE LA CAMPAÑA PASADA DEL PARTIDO VERDE EN COLOMBIA LA HICIMOS SECTORES INDEPENDIENTES, EN MÁS DEL OCHENTA POR CIENTO. ESTA REALIDAD HABÍA QUE TENERLA EN CUENTA PARA REESTRUCTURAR EL PARTIDO VERDE. Al lado de Opción Centro y Compromiso Ciudadano, solamente, el Partido Verde volverá a ser minoría en Colombia. El proceso político había que legitimarlo alrededor de quienes hicimos el trabajo principal. LA SEDE MACONDO GESTIONÓ LOS TESTIGOS ELECTORALES, ESCOGIÓ EL GERENTE DEL DIA D, Y TAMBIÉN PROPUSO EL ABOGADO ELECTORAL. EL TRABAJO REALIZADO FUE SISTEMÁTICO Y ESTÁ CONSIGNADO EN ARCHIVOS PARA MOSTRAR. Sin embargo, en la recta final le dieron el premio a Compromiso Ciudadano. Hoy son ellos y Opción Centro sus únicos representantes en el Departamento del Cauca. ¡ADIOS PARTIDO VERDE!.
II
DIATRIBA CONTRA LA CÚPULA DEL PARTIDO VERDE. EL AÑO DE LA LANGOSTA
Lo que podría haber sido el PARTIDO VERDE DE COLOMBIA no resultó más que un movimiento de opinión centralizado en Bogotá y anclado en la vieja estructura del PARTIDO VERDE OPCIÓN CENTRO que a la postre se convirtió en una empresa cuasi personal de dar avales, adonde arribaron aspirantes sin partido o disidentes de otras toldas políticas.
Sin exageración se podría conjeturar, después del escándalo de la contratación económica de Sergio Fajardo (la cual le costó al Partido más de 27.000 dólares, según revelación del Concejo Electoral, la página web La Silla Vacía y CM&) como fórmula vicepresidencial de Antanas Mockus, que los ex alcaldes de Bogotá y Medellín fueron el gran fichaje del Partido Verde Opción Centro, como en las grandes ligas, para conformar un equipo ganador, “el Barcelona político de Colombia”.
El Partido Verde Opción Centro, antes de la incorporación de los ex alcaldes, era un cuerpo político amorfo, sin doctrina encarnada que identificara su comportamiento en la función pública, aparte del cascaron verde; prueba de lo cual es el nulo papel cumplido por sus representantes en concejos, asambleas, alcaldías y congreso.
Sobre tan arenosa base era difícil reestructurar el Partido, abriéndolo a nuevas fuerzas independientes, de mayoritaria participación en la campaña presidencial de Antanas Mockus. Todos esperábamos ese paso: la descentralización del partido con la inclusión total de las regiones colombianas. Pero no fue así. El partido continúa en manos de la anterior y anquilosada estructura, de comportamiento dictatorial y excluyente, la cual busca fortalecerse reeligiendo a sus representantes adoptivos. Por desgracia, para ellos, los votos con los cuales cuentan desde ya son tan volátiles como los cálculos virtuales de los dirigentes bogotanos en la pasada contienda electoral. Esto se probará en las elecciones que se avecinan.
La infinidad de sedes espontáneas que surgieron en la amplia geografía nacional para apoyar al Parito Verde quedaron en el olvido. A 4, 5, 6 o más meses de la elección presidencial, no hemos recibido ni una llamada, ni un email de agradecimiento o con instrucciones para el inmediato futuro. A pesar del denodado y gratuito esfuerzo, comprometiendo tiempo y recursos económicos personales, nos han relegado al anonimato, dejándonos en la conciencia el sentimiento de no haber sido más que carga ladrillos de la élite bogotana. La abstención o el desvío del 80% de la votación pasada en favor del Partido Verde hacia otros horizontes, será el costo de su miopía política y de la deficiencia de un proyecto nacional incluyente.
Al final nos quedó la certidumbre de que la élite bogotana del Partido Verde no conoce el País, ni le interesa conocerlo. Sólo aspiran a que se los elija sin esperar nada a cambio, ni siquiera el elemental reconocimiento.
III
EL PARTIDO VERDE SIN LA OLA VERDE
El ingreso de los tres ex-alcaldes bogotanos ( Mockus, Peñaloza y Garzón) al Partido Verde Opción Centro, ocasionó en Colombia una especie de terremoto político, despertando la simpatía de millones de ciudadanos de todas las edades, estratos sociales y grupos políticos. Ellos eran garantía de un nuevo consenso político en cruzada contra la corrupción y la ineficiencia administrativa. Venían avalados por un excelente trabajo en sus respectivas alcaldías, donde priorizaron lo pragmático sobre lo ideológico, conciliando, de este modo, diversos intereses sociales, con base en el bien común. Alrededor de 10 años bastaron para cambiar la cara de una ciudad inhóspita como era Bogotá. Por ese camino le arrebataron el poder a las clientelas de los partidos tradicionales, dejándolos fuera de foco. En ese nuevo modelo de hacer política nos confiamos la enorme OLA VERDE que se formó en toda Colombia, para apoyar la campaña presidencial de Antanas Mockus. Se abrieron sedes bien organizadas, por cuenta propia, para darle fuerza al movimiento. Sin embargo, después de la derrota electoral, el PARTIDO VERDE, OPCIÓN CENTRO, no se reformó ni dio participación en su estructura política a las regiones colombianas. De tal forma, que quienes participamos en la organización de la campaña orientando la ola verde hacia el triunfo electoral nos hemos quedado por fuera del Partido, el cual jamás reconoció nuestro trabajo ni nos llamó a participar de las futuras actividades de dicha organización. Esa vieja estructura anacrónica del Partido Verde Opción Centro, que siempre se mantuvo mediante la negociación de avales políticos, se ha quedado con la ganancia política del Movimiento, cuyos extraordinarios resultados muy poco se deben a ellos, en cambio sí a la espontaneidad de gran parte del pueblo colombiano inconforme. Razón Tenía Luis Fernando Velasco, cuando manifestó a Yamit Amat, que él iba a votar por Mockus, no tanto por el candidato, como sí por esa gran masa de seguidores ansiosos de cambios fundamentales en la política colombiana. La frustración de la ola verde es muy grande frente a un partido que ha mostrado mezquindad frente a los intereses nacionales, conformándose y manteniéndose como empresa electoral que defiende los intereses de un grupo reducido de ciudadanos que medran detrás del partido, el cual parece ser patrimonio de unos pocos. Prueba de su mezquindad y estrechez de miras es el hecho de haber abandonado el trabajo que un sinnúmero de colombianos hicimos a través de sedes que fundamos para coordinar la campaña presidencial, en las cuales se hizo un trabajo político a fondo, en todos los sentidos, desde el aspecto doctrinario hasta el registro en planillas y bases de datos. Después de más de ocho meses de la campaña presidencial la cúpula del partido no ha hecho ningún contacto con nosotros, a pesar de haber interactuado con las directivas nacionales en el momento de la campaña. En el caso Popayán, El Partido Verde, a través de su director, Lucho Garzón, no llamó a los directores de sede y a sus activistas. La coordinación política la ha llevado a cabo, equivocadamente, a través de sus representantes de aval en Concejos Municipales y Asamblea Departamental, quienes buscan el apoyo del Partido para su reelección. En conclusión, El dizque nuevo Partido Verde, sigue siendo el mismo viejo Partido Verde Opción Centro, sin ninguna renovación, ni burocrática ni programática. La Ola Verde, por tanto se desvanecerá o seguirá a la deriva, a la espera de mejor suerte. NO OLVIDEN QUE GRACIAS A ESA OLA VERDE, LA POLÍTICA COLOMBIANA HA INICIADO UN NUEVO RUMBO, A TRAVÉS DE LA LECCIÓN APRENDIDA POR SU ACTUAL PRESIDENTE, QUIEN ASIMILÓ MEJOR LA LECCIÓN QUE EL PROPIO PARTIDO VERDE.

IV

DERROTA ELECTORAL, MORAL Y POLITICA DEL PARTIDO VERDE

EL PARTIDO VERDE PERDIÓ SU CUARTO E HORA, y NO ESTOY PENSANDO EN LA DERROTA ELECTORAL, SINO EN LA DERROTA MORAL Y POLÍTICA DE SUS SEGUIDORES Y LÍDERES REGIONALES, POR EL PÉSIMO COMPORTAMIENTO DE SUS LÍDERES NACIONALES. Cuando le preguntaron a Antanas, ¿qué viene para el Partido, él respondió: Todo. Pero ese todo ha sido nada. Se perdió el contacto con las bases, porque no se tomó en serio el trabajo de las sedes abiertas por sus entusiastas seguidores, que depositaron sus esperanzas en el Partido Verde, renovado con la visión y la experiencia de los ex alcaldes. Al no recibir el apoyo constante, moral y político, estas sedes quedaron en el aire, deslegitimadas ante sus bases. Pasada la contienda electoral, nunca llegó un mensaje o una instrucción. Aspirábamos a convertirnos en escuelas de pensamiento verde o en fundaciones o en directorios políticos de afiliación y trabajo social. Parece que esto nunca estuvo en la mente de sus dueños. ¿Cómo hacerse cargo de un proyecto si no hay respaldo? Además, un partido político no puede estar conformado por islas desligadas, tiene que ser algo coherente, desde la cabeza hasta el último eslabón. Los directivos del partido hoy se confían al papel de sus representantes elegidos anteriormente, los del Partido Verde Opción Centro. Sin embargo, ellos, en su mayoría, no representan ni encarnan la doctrina verde, porque llegaron al partido de otras congregaciones en busca del aval, razón por la cual su papel ha sido nulo en la función pública. Además, creo que muy pocos estarían dispuestos a reelegirlos. Es urgente renovar el Partido con la nueva sangre de los independientes, fuerza decisiva en la campaña de Mockus. En contra de tan evidente verdad, Lucho Garzón viajó a las regiones a reunirse con los concejales y diputados del partido, sin convocar a los independientes. Doy fe de la reunión en Popayán, de la cual casi nadie se enteró, con el beneplácito de sus elegidos, que hoy día se consideran los voceros del partido. Pero, ¿quién les va a caminar?

V

EL PARTIDO VERDE: UN ASUNTO DE ESTRELLAS Y FARSA NACIONAL

PRIMERA PARTE: UN PROCESO FALLIDO DESDE LA MÉDULA
El Partido verde nace en la mente de uno o varios “emprendedores” (palabra usada con toda la carga de sentido en el campo empresarial). Se diría que fue una idea “brillante” la de anclarse en algo ya hecho en países europeos u occidentales como gustan llamar nuestros intelectuales, de donde llegaron la conquista, la religión, el idioma, la revolución, y todas las modas intelectuales que han alimentado nuestra condición colonial. Era sensato en términos de cálculo político y con la emergencia a primer plano del tema ecológico, proponer la fundación de un Partido Verde, como estrategia para aglutinar las fracciones que quedaron por fuera de la contienda política, después de la reforma que incrementó el umbral electoral. Fue una solución fácil y oportuna para unir esos variados grupos políticos, situados al margen de la izquierda desgastada y de los partidos políticos sin credibilidad. Sin embargo, ese nuevo cuerpo político llamado Partido Verde, por motivos que merecen un análisis más a fondo, en relación con valores europeos contrapuestos a nuestra idiosincrasia nacional, jamás superó su condición de AGREGADO, convirtiéndose en EMPRESA POLÍTICA ELECTORAL, más que en auténtico partido político, empresa que ha sobrevivido gracias a la ESTRATEGIA DE DAR AVALES, a cuantos los soliciten. El AVAL INDISCRIMINADO ha traído nuevos vicios a la política nacional, como LA NEGOCIACIÓN Y LA PÉRDIDA DE IDENTIDAD IDEOLÓGICA. Esta estrategia le ha posibilitado al Partido Verde la permanencia en el tiempo, conservando su personería jurídica y consiguiendo, de modo indirecto, algunos escaños en cuerpos colegiados, en elecciones no determinadas, precisamente, por el vigor del partido, sino por fuerzas distintas detrás de cada candidato. Es así como alrededor del 80% de los representantes del Partido Verde en corporaciones proceden de diversas vertientes políticas, sociales y religiosas, que le deben al partido sólo la insignia. Lo cual ha hecho del Partido Verde algo amorfo y, a veces, contradictorio; por ej., la elección de un concejal cristiano, cuando los cristianos votaron contra Mockus, o la elección de un diputado liberal con credenciales verdes, que pierde durante la elección presidencial en su pequeño patio. Aceptando como natural, en su estado provisional, esta condición del partido, se esperaba, después de las elecciones presidenciales y a luz de la exitosa votación representada por el fenómeno de la OLA VERDE, una reestructuración y ampliación de los cuadros, cubriendo las regiones del país. Sin embargo, esto nunca ocurrió. Por el contrario, su visión se estrechó. La escasa comunicación, de orden operativo durante la campaña presidencial, se rompió por completo al terminar las elecciones. Las sedes espontáneas creadas en toda la geografía nacional quedaron abandonas, sin una voz de aliento y respaldo para continuar afianzando el partido en las regiones. En cambio, y equivocadamente, redujeron, desde tiempos de la campaña, la coordinación a unos pocos sitios con criterios arbitrarios y señalamientos a dedo, desconociendo la vitalidad del proceso. A la postre, los beneficiados fueron el ya débil Compromiso Ciudadano y los concejales y diputados de Opción Centro, quienes han manipulado el movimiento en favor de sus intereses reeleccionistas. Dicho de otro modo: desde la dirección nacional, en connivencia con concejales y diputados, representantes de la vieja estructura amorfa del partido, sin identidad doctrinaria y sin obra política en la función pública, dejaron por fuera a la OLAR VERDE. Muchas de esas sedes, de más de cinco meses de trabajo, arduo y continuo, de fuerte liderazgo interdisciplinario, con un trabajo organizado y registrado en planillas y bases de datos, que interactuaron, vía email o Facebook, con sus seguidores, que recibieron en sus sedes a miles de visitantes, que participaron en reuniones y visitaron barrios y municipios, divulgando pedagógicamente los principios y el programa del partido, estas sedes ni siquiera recibieron el agradecimiento, mucho menos instrucciones para direccionar el partido, como si nuestra labor fuera prescindible para la cúpula dirigente; ya que con ella o sin ella se sentían ganadores. Sin embargo, aun perdiendo las elecciones ellos ganaron, porque sus arcas debieron quedar llenas, al no retribuir económicamente a las regiones, que trabajaron con plata de su bolsillo. Este comportamiento me recuerda el epígrafe de una revista: “Se necesitaban trabajadores y llegaron personas”.

SEGUNDA PARTE: MERCENARISMO POLÍTICO

El hecho de que el Partido Verde fuera, hasta época reciente, una empresa política de administrar avales, de modo indiscriminado, lo convirtió en una organización mercenaria, por las siguientes razones:

1.- Cuando un candidato, que no pertenece al partido por convicción, recibe el aval, no adquiere, per se, un compromiso a fondo con la respectiva organización política. Esta característica propia del Partido Verde ha sido responsable de la ausencia de obra política en la reciente historia nacional y regional del país. Sus representantes se han limitado al rol burocrático en su función pública, sin diferenciarse, en sus conductas, de los vicios tradicionales.

2.- En el origen del Partido Verde se encuentra la impronta del M 19, movimiento insurgente caracterizado por sus grandes golpes de opinión, hasta el punto de haber perdido la cabeza en el asalto al Palacio de Justicia. Esta forma de hacer política se ha preservado en el Partido Verde con la diferencia, esta vez, de que los golpes de opinión pasaron del plano guerrerista al plano de la farándula política, mediante el uso sagaz de los medios de comunicación y recurriendo a personajes con ciertos valores y aureola política. En esta dirección, su gran hazaña fue haber logrado contratar a los tres ex-alcaldes de Bogotá (Mockus, Peñaloza y Garzón), y, posteriormente, al de Medellín (Fajardo); cuatro candidatos de trayectoria exitosa, ampliamente rankeados en el campo social, cultural y político. Propósito éste que el Partido Verde Opción Centro aprobó en Congreso Nacional de 2008: “Asumir el desafío de pasar de minoría política a convertirnos en una opción de poder real para los Colombianos convocando para este fin a los líderes independientes y del centro político más destacados en el escenario político Nacional, tales como SERGIO FAJARDO, LUCHO GARZON, ANTANAS MOCKUS, ENRIQUE PEÑALOSA, MARTA LUCIA RAMIREZ entre otros”. Fin alcanzado después de varios meses de diálogos, al recibir el beneplácito de los ex alcaldes ANTANAS MOCKUS, LUCHO GARZON y ENRIQUE PEÑALOSA, con quienes conformaron lo que en adelante se denominaría el PARTIDO VERDE, conquista formalizada en el Congreso extraordinario del 2 de octubre 2009. Con estas adquisiciones se parodió en política lo que en fútbol hicieron el Real Madrid y el Barcelona, al fichar jugadores de primera categoría del balón pié mundial. La idea fue, sin duda, magistral, pero no suficiente para conseguir el éxito a cabalidad. Mientras un equipo de fútbol es reducido en número, la agremiación política es ilimitada en sus interacciones. Si estas interrelaciones de vasos comunicantes fracasa se va al traste la organización política, fenómeno por el cual ha transitado el Partido Verde, el cual no pudo hacer el tránsito de empresa electoral a partido político en sentido cabal. Después de las elecciones presidenciales el pseudo partido no respondió a las expectativas de los tres y medio millones de votantes, que esperábamos la reestructuración y ampliación de los cuadros políticos en el concierto nacional y regional. Tanto así, que aún sigue imperando (en sentido literal) la vieja estructura de Opción Centro, estrecha de mente como de acción, carente de obra política, como de escaso protagonismo en las elecciones pasadas, cuyo peso recayó en las nuevas fuerzas independientes que adhirieron. Aquella estructura con sus socios representantes en los cuerpos colegiados ahora pretende canalizar la fuerza de la ola verde hacia sus propios intereses.

TERCERA PARTE: DESCALABRO POLÍTICO

Hacer depender el rumbo del partido de algunas figuras de renombre con menosprecio de las estructuras regionales es un error. Parte del desencanto actual de la Ola Verde se debe al comportamiento de nuestro candidato Mockus que, al parecer, obró por cuenta propia, sin asesores que controlaran su libreto. Por ese camino se expuso a todos los riegos posibles, en un país donde los comunicadores abusan de la opinión pública. De este modo, EL PARTIDO VERDE PADECIÓ LA SUERTE DEL ASCENSO Y CAÍDA DE SU ÍCONO. Este sería el primer descrédito del partido ante la opinión pública.
El segundo descrédito vino por cuenta de Sergio Fajardo, al negociar su ingreso al Partido Verde, por más de 27.000 dólares (según el Concejo Electoral, y la página web Silla Vacía, divulgado, además, por el canal CM&), para ser compañero vicepresidencial de Mockus, actitud reprochable desde todo punto de vista, en un ciudadano y político de estilo, ex-alcalde de Medellín, conferencista internacional, doctor en matemáticas y, por supuesto, estrato ocho. De este modo contradecía el slogan aplicado, al parecer, sólo a la base: “Yo vine porque quise no porque me pagaron”, síntoma de que algo similar ocurría en la cúpula del partido. Algo “normal”, si tenemos en cuenta que ninguna estrella del Real Madrid o del Barcelona juega gratis.
La tercera equivocación la cometió Lucho Garzón, siendo director del partido, al no convocar, ampliamente, a la Ola Verde o al Movimiento Verde para reestructurar y fortalecer los cuadros políticos con una perspectiva nacional, enganchado, también, a todas las sedes que impulsaron la campaña de Mockus. En cambio, se reunió, como todo político tradicional de oficio, con los representantes electos del partido, quienes lo atrajeron a su propio patio, los concejos y las asambleas, con lista de invitados de su entera confianza, para quedarse con la vocería del partido y propiciar su elección o reelección, como sucedió en Popayán. Este errado manejo de Garzón terminó de liquidar los procesos regionales de la Ola Verde.
Finalmente, queda la cuarta carta política representada por Enrique Peñaloza, actual candidato a la alcaldía de Bogotá, muy polemizado por sus guiños con el uribismo, principal opositor del Partido Verde durante la campaña presidencial, grupo político que se ha empecinado en acercarse a dicho candidato para ofrecerle apoyo a cambio de ciertos compromisos (¿Cuáles?). (NOTA: este artículo fue escrito mucho antes de la salida de Antanas Mockus del Partido Verde y del ingreso de éste a la Unidad Nacional del gobierno de Santos).

CONCLUSIÓN

El Partido Verde se enredó en sus inconsistencias de fondo. Creció y se desvaneció como nieve. Pasará a la historia por su brillo ocasional, como tantos otros movimientos que le precedieron, cuyos dirigentes se entregaron al mejor postor. El Partido Verde no supo administrar los tres y medio millones de votos de electores inteligentes, que fueron tratados como simple masa electoral, ignorando que formaban parte de lo mejor de la nación colombiana. Su rótulo continuará existiendo, pero sin la Ola Verde, tan sólo como razón social de una empresa electoral que tendrá que recurrir, una vez más, al aporte mercenario para conservar su personería jurídica en el escenario político. De vez en cuando levantará alguna espuma con temas sensibles al dolor humano, como el maltrato infantil, la violencia contra la mujer o el tema ecológico. Los inconformes seguiremos buscando una mejor propuesta, humana y política, que nos represente y nos dé la oportunidad de participar en igualdad de condiciones.





PARTIDO VERDE SIN LA OLA VERDE

El ingreso de los tres ex-alcaldes bogotanos (Mockus, Peñaloza y Garzón) al partido Verde Opción Centro, ocasionó en Colombia una especie de terremoto político, despertando la simpatía de millones de ciudadanos de todas las edades, estratos sociales y grupos políticos. Ellos eran garantía de un nuevo consenso político en cruzada contra la corrupción y la ineficiencia administrativa. Venían avalados por un excelente trabajo en sus respectivas alcaldías, donde priorizaron lo pragmático sobre lo ideológico, conciliando, de este modo, diversos intereses sociales, con base en el bien común. Alrededor de 10 años bastaron para cambiar la cara de una ciudad inhóspita como era Bogotá. Por ese camino le arrebataron el poder a las clientelas de los partidos tradicionales, dejándolos fuera de foco. Como respuesta a ese nuevo modelo de hacer política surgió en Colombia un gran movimiento de masas llamado OLA VERDE, para apoyar la campaña presidencial de Antanas Mockus. Se abrieron sedes bien organizadas, por cuenta propia, para darle más fuerza a la campaña. Sin embargo, después de la derrota electoral, el PARTIDO VERDE OPCIÓN CENTRO no se reformó ni dio participación en su estructura política a las regiones colombianas. De tal forma, que quienes participamos en la organización de la campaña orientando la ola verde hacia el triunfo electoral nos quedamos por fuera del Partido, el cual jamás reconoció nuestro trabajo ni nos llamó a participar de las futuras actividades de dicha organización. Esa vieja estructura anacrónica del Partido Verde Opción Centro, que siempre se mantuvo mediante la negociación de avales políticos, se ha quedado con la ganancia política del Movimiento, cuyos extraordinarios resultados muy poco deben a ellos, en cambio sí a la espontaneidad de gran parte del pueblo colombiano inconforme. Razón Tenía Luis Fernando Velasco, cuando manifestó ante Yamit Amat, que él iba a votar por Mockus, no tanto por el candidato, como sí por esa gran masa de seguidores ansiosos de cambios fundamentales en la política colombiana. La frustración de la ola verde es muy grande frente a un partido que ha mostrado mezquindad frente a los intereses nacionales, conformándose y manteniéndose como empresa electoral que defiende los intereses de un grupo reducido de ciudadanos que medran detrás del partido, el cual parece ser patrimonio de unos pocos. Prueba de su mezquindad y estrechez de miras es el hecho de haber abandonado el trabajo de un sin número de colombianos, que a través de sedes apoyamos y coordinamos la campaña presidencial, en las cuales se hizo un trabajo político a fondo, en todos los sentidos, desde el aspecto doctrinario hasta el registro en planillas y bases de datos. Después de más de ocho meses de la campaña presidencial la cúpula del partido no ha hecho ningún contacto con nosotros, a pesar de haber interactuado con las directivas nacionales en el momento de la campaña. En el caso Popayán, el Partido Verde, a través de su director, Lucho Garzón, jamás invitó a los directores de sede y a sus activistas. La coordinación política la ha realizado, equivocadamente, a través de sus representantes de aval en Concejos Municipales y Asamblea Departamental, quienes ahora buscan el apoyo del Partido para su reelección, sin mostrar un trabajo político de sello verde que los acredite en su aspiración política, precisamente, porque no se han caracterizado por ser una agremiación política coherente, sino una agremiación electoral amorfa, sin ideales comunes, unidos sólo por EL AVAL y la vocación burocrática, prueba de lo cual es la la ausencia de obra política, social y ecológica del Partido Verde, en más de una década de existencia.

En conclusión, El pseudo nuevo Partido Verde, sigue siendo el mismo viejo Partido Verde Opción Centro, sin renovación, ni burocrática ni programática ni pragmática. La Ola Verde, por tanto se desvanecerá o seguirá a la deriva, a la espera de una mejor suerte. No olviden que gracias a esa ola verde, la política colombiana inició un nuevo rumbo, a través de la lección aprendida por nuestro actual presidente, Manuel Santos, quien asimiló mejor los resultados electorales que el mismo Partido Verde.
Omar Lasso Echavarría
Gestor de la sede principal del Partido Verde-Popayán-Cauca

PARTIDO VERDE: DIATRIBA CONTRA LA CÚPULA DEL PARTIDO. EL AÑO DE LA LANGOSTA

Lo que podría haber sido el PARTIDO VERDE DE COLOMBIA no resultó más que un movimiento de opinión centralizado en Bogotá y anclado en la vieja estructura del PARTIDO VERDE OPCIÓN CENTRO, que a la postre se convirtió en una empresa cuasi personal de dar avales, adonde arribaron aspirantes sin partido o disidentes de otras toldas políticas. Sin exageración se podría conjeturar, después del escándalo de la contratación económica de Sergio Fajardo (por 27.000 dólares) como fórmula vicepresidencial de Antanas Mockus, que los ex alcaldes de Bogotá y Medelllín fueron el gran fichaje del Partido Verde Opción Centro, como en las grandes ligas, para conformar un equipo ganador, “el Barcelona político de Colombia”.
El Partido Verde Opción Centro, antes de la incorporación de los ex alcaldes, era un cuerpo político amorfo, sin doctrina encarnada que identificara su comportamiento en la función pública, aparte del cascaron verde; prueba de lo cual es el nulo papel cumplido por sus representantes en concejos, asambleas, alcaldías y congreso. Sobre tan arenosa base era difícil la reestructuración del partido, abriéndole paso a nuevas fuerzas independientes, de mayoritaria participación en la campaña presidencial de Antanas Mockus. Todos esperábamos ese paso: la descentralización del partido con la inclusión total de las regiones colombianas. Pero no fue así. El partido continúa en manos de la anterior y anquilosada estructura, que ahora busca fortalecerse reeligiendo a sus representantes adoptivos. Por desgracia, para ellos, los votos con los cuales cuentan desde ya son tan volátiles como los cálculos virtuales de los dirigentes bogotanos en la pasada contienda electoral. Esto se probará en las elecciones que se avecinan.
La infinidad de sedes espontáneas que surgieron en la amplia geografía nacional para apoyar al Parito Verde quedaron en el olvido. A 4, 5, 6 o más meses de la elección presidencial, no hemos recibido ni una llamada, ni un email de agradecimiento o con instrucciones para el inmediato futuro. A pesar del denodado y gratuito esfuerzo, comprometiendo tiempo y recursos económicos personales, nos han relegado en el anonimato, dejándonos en la conciencia el sentimiento de no ser más que cargaladrillos de la élite bogotana. La abstención o el desvío del 80% de la votación pasada en favor del Partido Verde hacia otros horizontes, será el costo de su miopía política o de la deficiencia de un proyecto nacional incluyente.
Al final nos quedó la certidumbre de que la élite bogotana del Partido Verde no conoce el País, ni le interesa conocerlo. Sólo aspiran a que se los elija sin esperar nada a cambio, ni siquiera el elemental reconocimiento.
Omar Lasso Echavarría
CC.No.15.860.002
Gestor de la Sede Macondo del Partido Verde de Popayán. Sede principal de Popayán y el Cauca, con más de quince mil visitantes de todas las regiones caucanas, alrededor de 6 mil registros en planillas, y más de 50 líderes contactados y anotados.

PARTIDO VERDE: UNA OPORTUNIDAD PERDIDA. REGRESO A SUS MINORÍAS

A parte de algunas desafortunadas declaraciones de Antanas, de la embarrada de sus asesores publicitarios, VIVIANA BARBERENA, Coordinadora de Regiones, haciendo gala de ingenuidad política, le entregó en el Cauca el "poder simbólico" del Partido Verde a "Compromiso Ciudadano", que a tres semanas de la Primera Vuelta presidencial era un cadáver con pocos dolientes (venían de obtener 1.200 votos en todo el departamento). LA SEDE MACONDO DEL PARTIDO VERDE hizo el milagro de resucitarlo a través de sus líderes. LA SEDE MACONDO FUE EL MOTOR DE LA CAMPAÑA DEL PARTIDO VERDE EN POPAYÁN Y EL CAUCA. Nació antes de la consulta de candidatos. Recibió en sus instalaciones alrededor de quince mil personas durante la campaña. Registró cerca de seis mil visitantes en planillas. Interactuó con miles de seguidores a través de su correo electrónico (mockus.sede.popayan@gmail.com). Perifoneó en la sede, dando a conocer el programa. Visitó sectores vulnerables divulgando las propuestas para estratos bajos. Visitó municipios. Se reunió con líderes. Atendió a sus visitantes con amabilidad y generosidad, gastando incontables libras de café. Nos sentamos a conversar, libreta en mano, con todos los líderes que llegaron, cuyo registro llena tres cuadernos. En el trajín se perdieron dos celulares, una cámara fotográfica, un bluetoooth y un megáfono que con tanto esfuerzo habíamos conseguido. De la organización de esta sede pueden dar fe Antanas y Lucho, quienes la visitaron. LA SEDE MACONDO FUE DONADA POR OMAR LASSO, QUIEN LA PINTÓ Y DISEÑÓ, LOS OBJETOS PERDIDOS FUERON SUYOS, EXCEPTO EL MEGÁFONO, LOS SERVICIOS PUBLICOS Y EL CAFÉ TAMBIÉN SALIERON DU SU BOLSILLO. DE IGUAL MODO COMPRÓ LOS MATERIALES DE LA CASETA PARA EL DÍA DE ELECCIONES Y, ADEMÁS, MADRUGÓ A CONSTRUIRLA EL 20 DE JUNIO. TODO SALIÓ DE SU PRESUPUESTO MENSUAL DE UN MILLON DOSCIENTOS MIL PESOS, INGRESO ÉSTE QUE SE DESCUADRÓ EN UN SALARIO MÍNIMO. A PESAR DE TODO SE HIZO CON GUSTO Y CON EL PROPÓSITO DE PARTICIPAR EN EL PROCESO POLÍTICO. Debemos agradecerle a Viviana Barberena por haberle hecho el vacío a este vigoroso movimiento independiente. En la actual etapa de LUCHO GARZÓN también hemos sido ignorados, pues nadie de Bogotá nos anunció la visita de Lucho. A última hora alguien nos pasó la bola. SIN EMBARGO, LUCHO GARZÓN SE VUELVE A EQUIVOCAR, porque, esta vez, cae en manos de los dignatarios de Opción Centro, quienes lo recibieron en la Asamblea Departamental, terreno no neutral, teniendo en cuenta que ellos aspiran a ser reelegidos. Respecto a lo cual es válido afirmar que Opción Centro no representa en verdad el ideario verde. Hay que tener en cuenta que la mayor parte de sus actuales dignatarios llegaron a ese partido por negociación de avales. Por ello, sin duda, no ha existido un comportamiento político unitario ni han dejado huella política. EL GRAN ERROR DE VIVIANA BARBERENA Y LUCHO GARZON ES DESCONOCER QUE LA CAMPAÑA PASADA DEL PARTIDO VERDE EN COLOMBIA LA HICIMOS SECTORES INDEPENDIENTES, EN MÁS DE UN OCHENTA POR CIENTO. ESTA REALIDAD HABÍA QUE TENERLA EN CUENTA PARA REFUNDAR EL PARTIDO VERDE. Al lado de Opción Centro y Compromiso Ciudadano, solamente, el Partido Verde volverá a ser minoría en Colombia. El proceso político había que legitimarlo alrededor de quienes hicimos el trabajo principal. LA SEDE MACONDO GESTIONÓ LOS TESTIGOS ELECTORALES, ESCOGIÓ EL GERENTE DEL DIA D, Y, TAMBIÉN, PROPUSO EL ABOGADO ELECTORAL. EL TRABAJO REALIZADO FUE SISTEMÁTICO Y ESTÁ CONSIGNADO EN ARCHIVOS PARA MOSTRAR. En cambio pregunten qué información recopiló en Popayán Compromiso Ciudadano. Y sin embargo, en la recta final le dieron el premio. Hoy son ellos y Opción Centro los representantes del Partido Verde en el Departamento del Cauca, ya sin el subgerente regional, anteriormente elegido, que al parecer ahora no quiere saber nada del movimiento, por lo cual no acudió al llamado esta vez. ¡ADIOS PARTIDO VERDE!.

PARTIDO VERDE: ¿POR QUÉ LLEGAMOS, POR QUÉ NOS FUIMOS?

La unión entre Antanas Mockus, Lucho Garzón y Enrique Peñalosa fue un acontecimiento bienvenido para muchos ciudadanos recelosos de militar en otros partidos de poca credibilidad, desgastados por el uso y el abuso, tanto de izquierda como de derecha. Se necesitaba una fórmula de centro que generara una corriente de opinión distinta para restar poder a los políticos tradicionales que han hipotecado el Estado en favor de intereses particulares con el sacrificio del bien público y, también, a una izquierda de modelo rígido, sin capacidad de convocatoria entre los diversos sectores de la sociedad.

Esta acogida se tradujo en un cambio de conducta de mucha gente con el propósito de entregar parte de su energía a la nueva causa. Los tres ex-alcaldes presentaban a la opinión pública una excelente hoja de servicios públicos con indiscutible eficiencia y honradez en sus distintas ejecutorias como gobernantes, tanto en el campo de la cultura ciudadana como en la planificación urbana y la atención a los sectores desfavorecidos. Ellos avanzaron muchísimo en mejorar las condiciones de vida de los bogotanos, sentando precedentes de buen gobierno. Esto lo ha reconocido el pueblo colombiano, que hoy pone a esta trilogía como ejemplo de políticos íntegros.

Un hecho político como el anterior iba a desencadenar un río de entusiasmos. Tal fue mi caso. No sólo me conformé con mostrar simpatía. Decidí, por cuenta propia, abrir una sede en Popayán dos días antes de la consulta de candidatos para presidencia, es decir el 12 de marzo de 2010, en el Centro Histórico de la ciudad, aprovechando la coyuntura de tener disponible un local, donde había funcionado en los buenos tiempos la librería MACONDO LIBROS Y TERTULIA. Hasta ese día no conocía a los líderes del partido, porque aunque se sentía buena onda entre la gente no parecía haber organización alguna. De este modo, tal decisión se constituyó en un hecho político que poco a poco tomó un dinamismo impresionante. Se pintó de verde la entrada a la sede con propaganda del partido en puerta y en costados. El interior se combinó de blanco y verde, con cenefa alrededor, alusiva al partido. Sobre la cenefa, a trancos simétricos, pusimos la foto de Antanas con el rótulo de presidente. Conseguimos un tablero de acrílico e hicimos una cartelera de icopor. Con el mapa del departamento del cauca, los postulados del partido, impresos en plóter, y franjas de cartulina, para tareas y realizaciones, completamos la ilustración de la sede. Lo siguiente fue montar una pequeña oficina con dos computadores y servicio de internet. Se creó el email: mockus.sede.popayán@hotmail.com y se diseñó una base de datos para registrar a nuestro visitantes. Todo fue sobre ruedas desde el principio, hacíamos conversatorios y planeábamos movilizaciones. Recibimos a la gente con calor humano ofreciéndole una taza de café. No sólo hicimos buena política, sino grandes amigos.
El movimiento verde se debilitó en Popayán, después de la visita de Mockus, cuando Fabio Arévalo, dirigente cercano al staf del Partido Verde, apoyado por representantes de otros movimientos políticos, decidió abrir una nueva sede, con la legitimidad que le confería el hecho de haber sido nombrado Gerente de Campaña. Los conflictos en dicha sede, por celos de liderazgo, más dificultades de legalización y algunas confusiones, condujo a que la Dirección Nacional, trasladara la Gerencia a la sede de Compromiso Ciudadano, de Sergio Fajardo, que para entonces había adherido al Partido Verde. Esta decisión de la Coordinadora de Regiones, Viviana Barberena, empeoró la situación, porque le entregaba la dirección del movimiento a un grupo de escasísima fuerza electoral (habían obtenido 1.200 votos, en todo el departamento del Cauca, para la consulta presidencial de candidatos), y su sede era como un velorio sin dolientes. Aparte de ello, la jefatura quedó en manos del hermano de un concejal, no precisamente verde, cuestionado por su oportunismo durante la campaña. Además de tal antecedente, su agrio carácter nos dejó por fuera trabajando por nuestra cuenta. Sin embargo, la actitud que al final nos marginó del proceso post electoral fue que para doña Viviana Barberena y las directivas del Partido dejamos de existir, olvidando que nosotros habíamos sido el motor de la campaña en Popayán y el Cauca, y que a dos semanas de la elección habíamos hecho casi todo, en coordinación con Bogotá, desde preparar la logística para el día electoral hasta la consecución de testigos. Nuestra protesta no se hizo esperar, a través del siguiente Email:
Mayo 19 de 2010
Estimada Dra. Viviana. Reciba un cálido abrazo. Con profundo desconcierto hemos constatado que nuestra sede del Partido Verde, abierta donde estuvo la librería Macondo, visitada por el maestro Antanas en su visita a Popayán, donde realizó un acto simbólico inolvidable como homenaje a la cultura, ha sido borrada del Directorio Político Nacional, después de la designación del nuevo subgerente, Señor Carlos Trujillo. Esta sede fue abierta por el fervor que despertó el nuevo proyecto político de los tres ex alcaldes de Bogotá. Sus puertas se abrieron el 12 de marzo, antes de la consulta de candidatos. Lo primero que se hizo fue imprimir en plotter los principios y prioridades programáticas del partido, como tablas de la ley, para grabarlos en las mentes y en los corazones de nuestros visitantes, predicando y defendiendo la nueva esperanza con una convicción y una lealtad jamás sentida en nuestra vida. El verdadero movimiento del partido verde en Popayán se inició en la sede de Macondo, la cual aglutinó a los seguidores de Mockus, Garzón, Peñaloza y Fajardo. Los políticos, de diversas corrientes, vieron en los resultados electorales de la consulta el momento de afirmarse con el nuevo ropaje. Nuestra sede ha sido la más importante en el proceso político de Popayán y el Cauca, por su dinamismo y autenticidad: hemos realizado conversatorios, marchas, actos simbólicos, salidas a la calle a conversar con la gente, a buscar testigos electorales, a socializar las bondades del proyecto político; hemos perifoneado por calles de la ciudad. La última iniciativa macondiana fue utilizar una carretilla o zorra, como le llaman, para convertirla en símbolo del pueblo oprimido y del martirio de los animales, vinculando algunas personas que se ganan la vida en las galerías, a quienes logramos ganar para la causa. La revestimos con emblemas del partido; nos aprovisionamos de publicidad, y con un megáfono recorrimos calles, galerías y centros comerciales, pregonando las bondades del plan de desarrollo para los estratos 1 y 2. En nuestro trajinar de sede hemos llenado muchísimas planillas de seguidores con sus datos, varios cuadernos de contactos con líderes comunitarios de varios municipios, algunos de los cuales han sido visitados. Falta mucho trabajo para consolidar el proceso. Desafortudamente no hemos contado con recursos para dicha labor. Sin embargo, se han conseguido carros, computadores y un radio teléfono de ocho terminales para el día electoral. Por nuestra sede han pasado más de diez mil personas. Hasta hace dos semanas la sede de Fajardo, ahora única en figurar en el directorio nacional, como sede oficial del Partido Verde, era un lugar solitario, ante la desbandada de sus seguidores, quienes poco a poco se sumaron a nuestra sede. En cambio, sus coordinadoras resistieron hasta último momento. A partir de entonces nuestros líderes la reactivaron con reuniones. La distinción que se le hace a Compromiso Ciudadano es el premio por los 1200 votos que obtuvieron en la consulta anterior, en todo el Cauca. Igual ocurrió en los conversatorios de la universidad del Cauca, convocados por los profesores de matemáticas, Trujillo y Correal. Al primero de ellos asistieron menos de 15 personas. Los siguientes fueron más concurridos, gracias a nuestra difusión y participación. Al final ellos se atribuían el éxito. En una marcha convocada por ellos, en la cual participamos, impidieron que en su organización se integrara un grupo ecológico, con el argumento de que la iniciativa era de los estudiantes de matemáticas. En esa caminata, nos hicieron sentir seguidores del concejal Trujillo, porque adelante pregonaban: la familia Trujillo con Mockus, mientras nos llevaban a conocer su flamante valle, en la que se leía: Trujillo con Antanas Mockus. Cosa parecida aconteció con dos "paseos" a Santander Y Timbío. Los únicos que fueron a hablar del contenido programático fueron nuestros líderes. En la segunda reunión con la Dra. Viviana Barberena, un estudiante de matemáticas, claramente parcializado y mentalizado por su profesor, Carlos Trujillo, se levantó, y de forma grosera se atribuyó el protagonismo en nombre del grupo de matemáticas, tildando de aparecido al señor Fabio Arévalo, quien había entregado su energía a la causa, a través de magníficas exposiciones. La reacción de rechazo de los concurrentes fue tal que el estudiante tuvo que abandonar la sala.
Lo anterior demuestra un trabajo parcializado, en beneficio propio, concrétamente abriendo camino a su hermano César Albeiro Trujillo, próximo candidato a la alcaldía de Popayán. La punta de lanza es el señor Carlos Trujillo, quien en sus intervenciones ha sido prevenido y hostil. Ello se evidencia en el siguiente detalle: después de ser escogido como subgerente de campaña fue a nuestra sede a informarnos de su designación. Humildemente lo escuchamos, sin contradicción. Al final Gustavo Cortázar, del equipo programático, le preguntó qué iba a pasar con los almuerzos (de $ 2.700 c/u), contratados por el coordinador anterior, para nuestros tres colaboradores permanentes. Él respondió: que los pague Fabio quien firmó. Esta mezquindad lo acabó de derrumbar a nuestros pies ……
NUESTRO PROPOSITO ES CONSTRUIR PARTIDO VERDE. PERO TAL PROPÓSITO SE DERRUMBA SIN EL RESPALDO Y EL RECONOCIMIENTO POLÍTICO NACIONAL, PORQUE CONSIDERAMOS GRAVE ERROR NO RESPALDAR A LAS SEDES Y A SUS RESPECTIVOS EQUIPOS DE TRABAJO, CUYO PAPEL ES FUNDAMENTAL PARA LO ELECTORAL, LO PROGRAMATICO Y LA ORGANIZACIÓN DE LOS CUADROS POLÍTICOS. TODAS LA SEDES DEBERÍAN FIGURAR CON SU RESPECTIVO EQUIPO EN EL DIRECTORIO NACIONAL DEL PARTIDO, YA QUE ÉSTAS SON LA BASE FUNDAMENTAL DEL PARTIDO. POR TAL MOTIVO Y LA FALTA DE TACTO POLÍTICO NOS HALLAMOS, EN ESTE MOMENTO, EN EL AIRE FRENTE A LOS LIDERES QUE HAN CONFIADO EN NOSOTROS. AHORA SOMOS OBJETO DE BURLA PORQUE NOS HAN BORRADO DEL DIRECTORIO NACIONAL.
Gracias por su atención.
att.
Omar Lasso Echavarría
Coordinador de Sede